"La casita de María" da más que albergue

En Zapala este hogar da asistencia a unos 20 chicos carenciados de la ciudad.



ZAPALA (AZ).- El hogar "La Casita de María" de Zapala alberga y contiene diariamente a unos 20 chicos carenciados que van desde los 6 hasta los 12 años y que reciben allí algo más que un simple refrigerio.

Erica Escalante y Alejandra Alvarez, las mujeres que llevan adelante el emprendimiento, se preocupan por brindarles un espacio cálido donde amistad y solidaridad son moneda corriente. La iniciativa nació hace cinco años y llegó a reunir a más de un centenar de jóvenes cuando contaba con apoyo oficial. El objetivo es promover una forma de estar más cerca de quienes menos tienen y en la actualidad, pese las dificultades económicas diarias, siguen adelante con proyectos e ideas renovadas.

"Tenemos grandes carencias sobre todo en el transporte y la merienda que reciben los chicos", aseguró Alejandra, una maestra jardinera que decidió volcar todo su amor hacia los niños carenciados sin recibir ninguna remuneración a cambio. Las jornadas de trabajo se inician poco después del mediodía cuando comienzan a llegar los pequeños y se extiende hasta bien entrada la tarde. Durante todo ese lapso se organizan juegos y actividades didácticas y de estimulación temprana combinadas con alternativas de trabajos en la huerta.

"Estos chicos no tienen la posibilidad de ir al jardín y necesitan imperiosamente el aporte del desarrollo a través de iniciativas pedagógicas que los ayudarán en toda su vida", cuenta Alejandra.

Sin otro auxilio financiero más que el que son capaces de generar ellas mismas a fuerza de corazón, el mantenimiento de la "Casita de María" es una tarea denodada que requiere de amor y paciencia. "Muchas veces los padres nos plantean situaciones críticas que tratamos de resolver con ingenio" explica Erica. El horno ubicado detrás de la casa se convierte muchas veces en un aliado para elaborar el pan. "Tenemos una pequeña reserva de harina que compartimos entre todos", dijo Erica.

Sus pedidos de colaboración oficial casi siempre caen en saco roto ante la falta de una personería jurídica. "Sabemos que es necesaria, pero para todo trámite se requiere de dinero y preferimos volcar cada centavo hacia los chicos", reveló resignada Alejandra.

También colaboran con la entrega de ropa a los niños. "Es bueno recibir donaciones porque nos permite vestir a aquellos que están más desprotegidos", indicó Erica, quien además agregó que los aportes pueden acercarse hasta la institución ubicada en la calle Lanín 860, en la zona de chacras.

En la actualidad cuentan con varios invernaderos con los cuales abastecen el consumo interno y algunas gallinas. "Tenemos apoyo de la Dirección de Producción en la concreción de este tipo de proyectos", explicaron.

Sin embargo, la cantidad de chicos que atienden podría multiplicarse si lograran al menos un auxilio financiero que les permitiera garantizar una ración diaria para uno de ellos.


Comentarios


"La casita de María" da más que albergue