La construcción que repunta no es la que reactiva la economía, advierten en Río Negro

El sector privado estima que el ritmo de la industria será cuando se reactive la obra pública porque la privada implica informalidad.





La reactivación de la construcción después del parate de la cuarentena. (Juan Thomes)

La reactivación de la construcción después del parate de la cuarentena. (Juan Thomes)

La construcción repuntó durante las últimas semanas en Río Negro, pero no en forma uniforme.

La obra pública enfrenta los ajustes presupuestarios, con proyectos que quedaron postergados a la espera de un nuevo horizonte después de la fase crítica de la pandemia por covid-19.

En ese escenario, el gobierno provincial busca avanzar con el Plan Castello, pero los municipios se aferran a los envíos de Nación para el desarrollo de infraestructura. Ocurre que sus presupuestos se reorientaron en forma obligada hacia la demanda social y al mismo tiempo, los ingresos propios y por coparticipación y regalías cayeron abruptamente.

Con la obra privada, la reactivación se registra principalmente dentro del sector informal del rubro.

“El movimiento que se ve corresponde a las obras chicas. Viviendas unifamiliares o complejos chicos de departamentos. Es la gente que no tiene los costos del trabajo registrado y que no siempre siente que tiene que cumplir con los protocolos que exigen Trabajo de la provincia y los municipios. Pero eso no reactiva la economía de una región o de un país, porque no hay cargas sociales, no hay impuestos”, advierte Néstor Sarasola, propietario de la constructora Eraiki de Roca.

Para el empresario, que tiene 70 empleados a cargo, el sector vive la mayor recesión de la historia.

“Nos pegaron una trompada, nos contaron hasta 8 y estamos en estado de shock, tratando de levantar la guardia, pero contra las cuerdas”, graficó.
Otra dificultad que enfrenta el rubro en la región es la relacionada con la logística para la llegada de materiales e insumos.

“Hay un atraso importante, porque hay fábricas paradas hace tres meses y porque en algunas provincias los camiones no salen, porque cada viaje implica el aislamiento posterior de los choferes. Eso afecta principalmente a la obra pública, donde hay plazos a cumplir”, describió Sarasola.

El empleo es uno de los efectos de la reactivación (Juan Thomes)

Menos de la mitad de las obras tiene un ritmo normal en el país

Una encuesta publicada este mes por la Cámara Argentina de la Construcción revela que sólo el 45% de las obras que están en ejecución en el país se encuentran con desarrollo normal, una cifra que mejoró con respecto a junio.

Por su parte, el 18% de los proyectos están paralizados y un 19% están demorados “por causas ajenas a la empresa”.

El sondeo fue realizado entre 261 actores del rubro, socios y no socios de la entidad, revelando también que en junio pasado el 64% de las empresas no realizaron presupuestos u ofertas de obras públicas y el 60% no realizó ninguno para obras privadas.

Otras conclusiones del estudio son las siguientes:
•Algo más del 80% de las empresas constructoras consultadas no tuvieron ninguna adjudicación en el mes de junio de 2020
•Luego de algo más de 3 meses desde el inicio de la pandemia una importante cantidad de empresas no están pudiendo cumplir sus obligaciones tributarias

•El 25% de las empresas tuvieron que suspender personal bajo convenio UOCRA. El 51% estima que las suspensiones seguirán al menos hasta el mes de agosto de 2020
•En el caso del personal bajo ley 20.744, el 20% de las empresas suspendió personal.

•Respecto del pago de salarios de julio, el 48% de las empresas piensa pagarlos con recursos propios y el 25% con un mix de recursos propios y ATP
•Al momento del estudio el 55% de las empresas había pagado el SAC completo, un 17% en parte y un 26% aún no lo había podido pagar.

•En junio de 2020 el 49% de las empresas fueron incluidas en el programa ATP, algo menos que en los 2 meses anteriores
•El 45% de las empresas accedió a un crédito con tasa preferencial, valores casi iguales que en los meses anteriores.

•En lo relativo a las expectativas del sector a 3 meses vista, el 23% espera que la actividad mejore, el 31% que se mantendrá igual y el 29% creé que la actividad disminuirá. Las expectativas en el mes de junio eran casi iguales
•Respecto de la facturación esperada para los próximos 6 meses, sobre la base de lo presupuestado, el 66% de los consultados indica que la misma será un 50% o menos de lo esperado.


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