La deuda de los usuarios de la CEB roza los $200 millones

El no pago de las facturas del consumo de electricidad acrecienta las pérdidas de la cooperativa. Algunas personas acumulan varias boletas y las sumas se hacen incobrables.





La factura de la CEB sigue llegando a los domicilios pero no todos pueden pagarla. Archivo

La factura de la CEB sigue llegando a los domicilios pero no todos pueden pagarla. Archivo

La imposibilidad de practicar cortes de servicio a los usuarios eléctricos que no pagan las facturas empujó a la CEB a una complicada situación económica, con sumas acumuladas pendientes de cobro que superan los 190 millones de pesos.

En la búsqueda de achicar ese monto, la Cooperativa empezará a enviar “recordatorios de deuda” a los usuarios con incumplimientos más abultados, en general empresas y comercios. Aunque la morosidad es general y atraviesa a todas las categorías.

El presidente de la CEB, Carlos Aristegui, señaló que sólo pagan sus facturas regularmente algo más del 60% de los asociados. La morosidad, según dijo, crece mes a mes y ronda ya el 35 al 37%.

Desde el comienzo de la cuarentena por el Covid, en marzo pasado, rige un decreto nacional (el 311/20) que prohíbe el corte de servicio a los usuarios de electricidad, agua, gas natural, internet, telefonía fija y móvil y tevé por cable. Establece además que el beneficio alcanza a los titulares de AUH, de Asignación por Embarazo y de pensiones no contributivas, jubilados y monotributistas sociales que perciban hasta dos salarios mínimos, beneficiarios del seguro de desempleo y electrodependientes.

Pero Aristegui dijo que luego fue complementado por una disposición provincial que extendió la prohibición de cortes a todo el universo de usuarios, con el fin de atenuar el impacto ocasionado por el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

La acumulación de deuda se mantuvo en montos manejables durante los primeros dos o tres meses, pero la veda de cortes (y los impagos derivados) se extendió ya seis meses y en algunos casos las cifras entraron en fase crítica.

Hay deudores de la CEB que no pagan desde el comienzo de la pandemia y ya acumulan facturas a saldar por más de 250.000 pesos. dijo Aristegui. Por eso la distribuidora inició una campaña de notificación, ante el riesgo cierto de que esos consumos se tornen incobrables.

El presidente de la CEB dijo que el incumplimiento no es masivo, pero sí que hay al menos 20 grandes usuarios “que no han podido pagar por distintos motivos” y que acumularon deudas importantes.

El consumo general en Bariloche no se redujo tanto (alrededor de un 12%) y la facturación global mensual de la CEB varía entre los 130 y 160 millones de pesos. De modo que las acreencias por facturas caídas ya supera una facturación completa.


Recortes de inversiones


Frente a la caída de ingresos la CEB optó por priorizar el pago de salarios y también abona al día la energía que compra en el mercado mayorista (entre 70 y 80 millones de pesos mensuales), pero debió postergar inversiones programadas, según dijo Aristegui.

Explicó que tarde o temprano éso se va a notar en la calidad del servicio, “Hoy lo que se hace es pagar los haberes, pero las inversiones previstas están achicadas -señaló-. A este paso tal vez en noviembre, o incluso antes, también se puede resentir el pago de salarios”.

Dijo que esa situación se la plantean en forma constante al Ente Provincial Regulador de la Electricidad, que está al tanto (por ejemplo) de la imposibilidad de avanzar con inversiones programadas como la Estación Transformadora del Este.

Aristegui dijo que la situación actual les resulta cada vez más difícil de sobrellevar sin auxilio del Estado. Recordó que el mes pasado se aprobó una ley de ampliación presupuestaria que contenía una ayuda especial de 13.000 millones de pesos “para los sectores cooperativos”, pero esos artículos fueron vetados por el presidente Alberto Fernández.

Dijo que en el actual contexto “es importante que los asociados que puedan hacerlo paguen sus compromisos” y evitar que se incremente la morosidad por consumos eléctricos.

Aristegui aseguró que no imagina cómo se saldrá del actual atolladero y tampoco cree que pueda disponerse una moratoria o dispensa general de esas deudas. “Nada de eso hemos escuchado, sería muy irresponsable”, opinó.

Dijo que la CEB “es buena pagadora” a diferencia de otras distribuidoras que acumulan grandes deudas con la mayorista eléctrica Cammesa, pero “eso algún día se puede cortar”.


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