“La estabilidad actual no influye en el voto porque la gente no come riesgo país”

Entrevista con Raúl Aragón, consultor de opinión y analista político.



Resta apenas una semana para las elecciones Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias (Paso), lo que comenzará a definir el destino político y económico de la Argentina para los próximos cuatro años. Raul Aragón es consultor de opinión y uno de los más importantes analistas políticos del país. En diálogo con PULSO, el especialista refirió a la influencia que tiene la actual situación económica en los votantes, al tiempo que analizó la composición del electorado de cada espacio, y el escenario actual en cuanto a la intención de voto.

PREGUNTA: ¿Cómo influye la economía en el ánimo de los votantes?
RESPUESTA: Es la primera y principal preocupación que manifiestan los votantes, en cualquier estudio de opinión. La mención que sigue en cuanto a la preocupación de los argentinos, es la pérdida del empleo. Si se suman ambas cosas, ello acapara entre el 65% y el 70% de la preocupación actual de los votantes. Sin duda son temas que tendrán mucha influencia a la hora de ir a las urnas. Pero por otra parte esa influencia está compensada por un relato que ha logrado instalar muy fuerte el gobierno, y que consiste en dos cosas. La primera es “ojo que si vuelven ‘los otros’ vamos a ser Venezuela”. La segunda es “lo peor ya pasó, y en el segundo mandato llega la etapa de la reconstrucción y recuperación”.

P: ¿Puede un ‘relato’, cualquiera sea, esconder lo que la gente palpa respecto a la economía?
R: No hay duda de que el gobierno tiene el control discursivo del 90% de los medios de comunicación masivo. Sucede entonces que hay datos concretos en materia económica, de los cuales no se habla. Según los datos del Fondo Monetario Internacional, el PBI a fines de 2019 será al menos un 15% menor al que el gobierno recibió en 2015. Gran parte de la población conoce el dato, y es consciente de ello. Pero a la hora de votar, le pesa más el temor que el gobierno a logrado instalar respecto al regreso del populismo.

P: ¿Es posible cuantificar el peso de ese temor en la intención de voto?
R: Efectivamente. Representa al menos un 50% de la intención de voto actual del Presidente Macri. Hay otro gran porcentaje de votantes del gobierno, que es lo que yo denomino ‘voto odio’. No se trata del miedo al gobierno anterior, sino de sectores que desde 1945 en adelante tienen un profundo desprecio por el campo popular. Y por último, hay una porción menor de votantes, que puede denominarse ‘voto ideológico’, compuesto por personas que de verdad creen que este es el rumbo adecuado y apuestan por el modelo. Es decir que pese a que la economía es la principal preocupación, incide de manera directa en una porción de los votantes, no en todos.

La economía es la principal preocupación, pero incide de manera directa en una porción de los votantes, no en todos.

P: En contraste ¿cómo se compone el voto de la fórmula Fernández-Fernández (FF)?
R: Hay una porción de los votantes de FF, que denomino ‘voto gratitud’. Yo he sido muy crítico del gobierno de Cristina Fernández, incluso más crítico que con el gobierno actual. Pero hay que reconocer que más allá del método, objetivamente hay inmensos sectores de la población, de ingresos medios y bajos, que fueron materialmente beneficiados y mejoraron su calidad de vida durante 12 años. Esa gente que ha perdido gran parte de esa mejora, vota al kirchnerismo porque espera que vuelva eso. Existe otra porción del votante a FF que podría llamarse ‘voto carisma’. Son personas que reconocen a Cristina como líder, y punto. Y lógicamente también hay una porción de voto ideológico, que tiene fuerte inserción entre los intelectuales y los artistas.

P: ¿Se rompió definitivamente la lógica de tres tercios?
R: Si se rompió. Nosotros llegamos a tener efectivamente tres tercios exactos. Lo que tenemos hoy es una relación 41-35, con FF liderando y el Presidente en segundo lugar, y Lavagna terciando con un 11%. La diferencia es dispersión entre el resto de los candidatos.

P: La incorporación de Pichetto al macrismo y de Massa al kirchnerismo ¿tuvo incidencia real en la intención de voto?
R: Ha tenido influencia en la intención de voto. El pasaje de Massa al kirchnerismo no implicó un arrastre completo de la intención de voto que tenía como candidato de Alternativa Federal, pero sí se llevó una parte importante de esos 12-13 puntos. En el caso de Pichetto, le aporta dos cosas al oficialismo. Primero la garantía de cierta gobernabilidad, por su trayectoria y porque habla con todos los gobernadores. Segundo, la capacidad del Senador, siendo tal vez el mejor político que queda en Argentina, de construir consensos, tanto pre como post electorales.

P: El gobierno logró en los últimos dos meses estabilizar el dólar y bajar el riesgo país ¿eso pesa electoralmente?
R: No tiene demasiada incidencia porque Doña Rosa no come ‘riesgo país’. Entre los analistas, los especialistas económicos y los medios de comunicación, manejamos la información y tenemos una mirada muy minuciosa sobre la evolución de las variables. Entonces pequeños cambios nos parecen muy significativos. Lo son. Pero no en cuanto a la construcción de consenso electoral. Uno le cuenta a Doña Rosa que el dólar bajó un peso, pero hoy a Doña Rosa sigue sin alcanzarle para llenar el changuito. Es lo que Duran Barba llama ‘el metro cuadrado’. Si no le mejorás el metro cuadrado a la gente, no le mejorás nada.

PERFIL: Raúl Aragón

Raúl Aragón es licenciado en cine documental (Universidad Nacional del Litoral) y Doctorando en Comunicación Social (Universidad Nacional de la Plata).

De larga trayectoria como consultor, fue jefe de asesores del Indec, trabajó como asesor del Bloque Justicialista del Senado de la Nación y se desempeñó como profesor titular del Seminario de Doctorado “Psicología y Opinión Publica” en la UBA.

Actualmente es Director del Programa de Estudios de Opinión Pública en la Universidad Nacional de la Matanza y en la Universidad Abierta Interamericana.


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