La excursión que dejó a una egresada con discapacidad llegó a juicio

Ocurrió en 2014 en Bariloche, en el predio El Rebenque, propiedad del actual subsecretario de Turismo de la provincia. El chofer de la camioneta 4x4 es el único imputado.



Comenzó el juicio contra el chofer de la excursión que dejó severas lesiones a una egresada.(Foto: Alfredo Leiva)

Comenzó el juicio contra el chofer de la excursión que dejó severas lesiones a una egresada.(Foto: Alfredo Leiva)

El chofer de una camioneta 4×4 utilizada en una excursión de aventura para egresados llegó a juicio ayer por las lesiones graves ocasionadas a una joven que, producto de un golpe en el interior del vehículo, que no contaba con las medidas de seguridad necesarias, se fracturó una vértebra y ahora tiene un alto grado de discapacidad.

El caso remite al 25 de agosto de 2014 cuando Camila Hoyos Veigas tenía 17 años y se encontraba en Bariloche de viaje de egresados junto a sus compañeros del colegio Che Guevara de Parque Avellaneda.

Ese día, el contingente realizó la excursión de aventura 4×4 en el complejo El Rebenque (propiedad del actual subsecretario de Turismo de Río Negro, Daniel García), pero la travesía terminó mal: Camila fue traslada en ambulancia a un centro de salud donde se constató la fractura de la tercera vértebra lumbar, posteriormente fue derivada en avión sanitario a Buenos Aires donde continuó su recuperación, que no lo logró al cien por ciento ya que de por vida la acompañará un certificado de discapacidad.

Fui a un viaje de egresados a Bariloche con mis compañeras con mucha ilusión y ahora parezco una viejita”.

Camila Hoyos Veigas, la joven víctima de la excursión.

El chofer de ese vehículo, una Land Rover modelo Defender, era Pablo Hernán Gómez, que ayer enfrentó como imputado el juicio oral y público por lesiones graves culposas, que tiene una pena máxima de 3 años de prisión. El jueves se dará a conocer el veredicto de la jueza Romina Martini.

Pablo Hernán Gómez, el chofer de la excursión es el único imputado. (Foto: Alfredo Leiva)

Al momento de conducir la camioneta, según consta en el expediente judicial, el chofer tenía vencida hacía 4 años la habilitación para conducir ese tipo de vehículos con turistas y tampoco el rodado -titularidad de su esposa- contaba con el permiso correspondiente.

Gómez, junto a su abogado defensor Alejandro Pschunder, apuntó a la empresa que realizaba la excursión y a la municipalidad por no constatar habilitaciones. “Traemos al banquillo a los que menos responsabilidad tienen”, señaló el abogado en alusión a la ausencia de los titulares del complejo El Rebenque.

Sin embargo, la fiscal Silvia Paolini refutó esta premisa, fundamentó la responsabilidad directa que le cabía al conductor del vehículo y detalló las falencias en materia de seguridad que tuvo aquel viaje fatal y el accionar negligente del conductor.

Camila Hoyos Veigas 5 años atrás cuando sufrió la grave lesión en una excursión en Bariloche. (Archivo)

La víctima prestó declaración por videoconferencia, desde un organismo judicial de Buenos Aires. También lo hizo su madre, Vanina Veigas, y dos compañeras de la excursión. En su relato, la joven que hoy tiene 21 años exhibió su certificado de discapacidad como consecuencia del accidente 2014 y afirmó: “fui a un viaje con mucha ilusión y ahora parezco una viejita”.

En la sala de tribunales de Bariloche declaró el perito mecánico Martín Rey que exhibió fotografías de las condiciones del vehículo en el que la joven se lesionó. La camioneta tenía fallas en los asientos, en cinturones de seguridad y en la cabina se habían colocado bancos laterales no originales, realizados en fibrofácil que poseían almohadones. Además había siete cascos cuando en el vehículo eran once, incluyendo el conductor.

La fiscal consideró probada la responsabilidad del chofer y relató que Camila al ascender al vehículo había advertido deficiencias en la camioneta y la respuesta del conductor fue “vos no te preocupes que igual te voy a reventar”. Camila se ubicó en el último lugar del asiento trasero lateral del lado del conductor donde no había cinturones de seguridad ni un casco apto para su uso. En un momento, producto del movimiento interno ocasionado por la velocidad y el camino de ripio, la joven golpeó su cabeza contra el techo de la camioneta y rebotó contra la estructura del asiento lo que le provocó una lesión grave.

Penal

3
Años de prisión es la pena máxima que puede recibir el chofer por accionar negligente e imprudente.

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