La fiesta olímpica não tem fim

Con una propuesta artística destacada y una impresionante puesta en escena, los Juegos de Río de Janerio tuvieron anoche su emotiva y extensa ceremonia inaugural, en el estadio Maracaná.

Redacción

Por Redacción

Sin excentricidades ni lujos, los fuegos artificiales y la tecnología dieron paso a la imaginación, la música y la vasta cultura popular brasileña, en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, desarrollada anoche en el mítico estadio Maracaná.

Se apagaron las luces y “Aquele Abraço”, del inigualable Gilberto Gil, interpretada por el compositor Luiz Melodia, estrujó las almas de los espectadores en un escenario histórico.

La canción de Gil, símbolo de la lucha contra la dictadura militar en Brasil (1964-85), acompañó el video de introducción, en el que varias panorámicas mostraban cómo el deporte está integrado en el estilo de vida de Rio.

De la música al arte. De las leyendas de las partituras a los genios de la geometría, como Athos Bulcao. Por momentos, las ondas de Copacabana se trasladaron al estadio y el símbolo de la paz presidió el escenario, inspirado en las formas y curvas de Oscar Niemeyer, el maestro brasileño de la arquitectura moderna. Ecología, arte y pacifismo.

El capitán del seleccionado de básquetbol, Luis Scola, fue el gran protagonista argentino en la ceremonia, al portar la bandera nacional. Ocho años atrás, su amigo y compañero de la Generación Dorada Emanuel Ginóbili tuvo el mismo honor en Beijing 2008.

La apertura del desfile la realizó la delegación de Grecia, país de origen de los Juegos, y luego fueron presentándose las de cada nación por orden alfabético hasta la de Brasil, que estuvo a cargo del cierre por ser el anfitrión.

Paulinho da Viola, un sambista de 73 años, entonó en himno de Brasil para dar paso al mar, la tormenta y el surgimiento de la vida en la selva amazónica, en un homenaje a los pueblos originarios.

Después llegaron los colonos europeos con esclavos africanos en barcos, luego los árabes, los asiáticos; el surgimiento de las grandes ciudades con una escenografía mecánica sorprendente que dio lugar a la hazaña de Alberto Santos Dumont, el primer hombre en despegar y aterrizar una maquina de peso, el 14-Bis, en 1906. No tardaron en aparecer las favelas con mucho color y el “Rap da felicidade” en la voz de Elza Soares, la capoeira y, más tarde, el advenimiento de la era cibernética con 1500 bailarines en escena al ritmo de País tropical.

El acto de Londres 2012 había contado con la presencia de más de cien presidentes, pero en la ocasión comparecieron muchos menos, entre ellos Mauricio Macri, acompañado por la primera dama, Juliana Awada.

El Maracaná convocó anoche a 12 mil atletas y 70 mil espectadores que disfrutaron de la obra del cineasta Fernando Meirelles, especialmente famoso por haber dirigido Cidade de Deus, con el único inconveniente de un enfrentamiento entre manifestantes y la policía en las puertas del estadio; todo esto con el recuerdo todavía fresco de la convulsión política que ya se advirtió durante el Mundial de fútbol 2014.

Una delegación

diezmada

La guinda vuelve

a ser protagonista

Todos

los protagonistas

El abanderado

del deseo albiceleste

Luis Scola, con pantalón blanco, blazer azul y la bandera bien alto, encabezó la delegación argentina , que ingresó al estadio durante el desfile en el undécimo lugar.

Cerca de ‘Luifa’ aparecía Manu Ginóbili, el Chapu Nocioni, JM Del Potro y Pico Mónaco. Más atrás las Leonas, los Leones, las Panteras y el resto de los 213 deportistas argentinos.

Datos

271
fueron los deportistas rusos autorizados para competir. La Agencia Antidoping había pedido la marginación total.
92
los años que le llevó al rugby volver a los Juegos Olímpicos. El COI, con una votación de
81-8, aprobó el regreso.
206
son los países participantes, incluidos por primera vez Kosovo, Sudán del Sur y una delegación de refugiados.

Temas

Brasil

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