La fruticultura, peor: el

Por Redacción

Un exportador regional que días atrás estuvo en Brasil no trajo las mejores noticias de ese mercado: los importadores le aconsejaron que vaya buscando alternativas para sus peras y manzanas, ya que se vienen tiempos turbulentos en la economía del vecino país.

El encarecimiento de la oferta argentina, sumado a la volatilidad de la moneda brasileña, hace que los operadores no cierren negocios de compra o, si lo hacen, se tomen un seguro de cambio que pone hoy su moneda por encima de los 4,50 reales para fin de año.

El dato complica, y mucho, a la fruticultura del Valle de Río Negro y Neuquén, teniendo en cuenta que en el segundo semestre Brasil es el único destino de la oferta exportable de pomáceas para nuestra región.

Ayer, cerca del mediodía, el dólar alcanzó los cuatro reales, pero en forma inmediata el gobierno intervino, vendió divisas en el mercado y logró bajarlo a 3,94 reales en pocos minutos. No obstante, la presión continuó y la divisa cerró la jornada financiera a 3,99 reales. Haber tocado la barrera psicológica de los cuatro reales era algo esperable para los operadores financieros. Ahora la cuestión reside en saber cómo sigue el real una vez perforado este techo.

Mucho que perder

Con la segunda inflación más alta de América del Sur –después de Venezuela– y una de las monedas más apreciadas de la región frente al dólar, el Valle de Río Negro y Neuquén tiene todo para perder frente a la creciente devaluación de su principal socio comercial.

(Redacción Central)


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