“La gestión de Kicillof fue una pasantía carísima”
Es un economista particular. Muy crítico de los errores de la gestión actual, aunque descree de una salida en base a políticas pro mercado.
ENTREVISTA CON PABLO TIGANI
Cinco libros, amplia trayectoria como asesor financiero económico en el ámbito privado, una maestría en política internacional, y años acumulados como docente universitario, anteceden la charla con el economista y licenciado en administración de empresas, Pablo Tigani. Una charla que sale de lo común. Se trata de alguien con un respaldo académico sólido, que sin embargo entrega definiciones por demás poco habituales en los especialistas del rubro.
¿Cual es tu percepción general respecto a la economía nacional?
No se puede negar que existen desequilibrios macroeconómicos, que tarde o temprano hay que resolver. No se puede vivir financiando con emisión, o pagando deuda con reservas, o sumar el déficit comercial al déficit fiscal.
Es evidente que gane quien gane habrá que encontrar una paridad cambiaria de equilibrio. Desconocemos que instrumento utilizaría Scioli, desdoblamiento cambiario, o devaluación gradual programada. Sí sabemos que si gana Macri, se va a levantar el cepo de golpe. El candidato ya anunció que el Banco Central (BCRA) va a vender todos los dólares que le soliciten. Si vende todo lo que le pidan y no hay, el dólar va a valer caro. Y si el dólar vale caro, naturalmente va a mejorar la balanza comercial. Lógicamente va a a mejorar a costa del empleo, los salarios, y los sectores de ingresos fijos. El shock inicial sería brutal.
¿Se puede hacer algo distinto a una devaluación?
La clave es el rol del policy maker. El plan puede ser una salida controlada y gradual, o puede ser liberar y que los desequilibrios se corrijan solos. Si se opta por esto último, el dólar puede valer 16 pesos, pero también puede valer 30. Todos sabemos lo que eso significa en términos de caída del salario real y aumento de la pobreza.
En el equipo de Macri, esperan un aluvión de inversiones por la “confianza” en el nuevo gobierno.
Dejame que dude. En los años 90, con libre entrada y salida de capitales, la relación mas alta de Inversión/PBI fue del 23%. Y en la última década, con un gobierno que tuvo un perfil poco amigable con los mercados, esa relación se superó largamente. Las inversiones vienen si crece la actividad económica y los inversores ven la posibilidad de ganar plata. Las empresas en los últimos años han ganado mucha plata.
Solo queda tomar deuda…
No hay dudas que los dólares tienen que llegar. El tema es a qué costo. Si gana Scioli los dólares van a llegar de Rusia, China y Brasil. Si gana Macri, van a venir de EEUU. La diferencia es elemental. Una fuente tiene condicionalidad y la otra no. Está claro que las condiciones para el financiamiento desde EEUU tienen una receta única.
¿El gradualismo no puede significar “quedarse corto” con la devaluación?
Los mercados son irracionales. Por lo tanto dar esa respuesta es imposible. Es evidente que hay un amplio sector que espera la devaluación, y espera un shock. El debate de fondo es ideológico. Mis colegas insisten con el incremento del gasto público. Y el aumento del gasto es real. Con De la Rua era 29% del PBI y hoy es del 45% del PBI. Claro, con De la Rua no había Asignación Universal por Hijo, no había moratoria previsional o nuevas universidades. Tampoco había subsidios. Ahora, si quitas los subsidios, esa plata va a salir del sector privado. Y eso es un impacto directo sobre el consumo y el nivel de actividad. Es un debate netamente ideológico.
En ese sentido ¿Son muy diferentes Macri y Scioli?
Si bien ambos provienen de familias acomodadas, Scioli es hijo de un empresario de barrio, y Macri es hijo de un magnate. La percepción acerca de la realidad que vive la gente es muy distinta.
Scioli además es peronista. Y si vos sumas el 36% de Scioli mas el 20% de Massa, se supera el 54% de Cristina en 2011. Es decir que mas de la mitad del electorado sigue siendo peronista. No hay demasiado margen para políticas conservadoras, y si las aplicas, el capital político que puedas tener, se esfuma.
¿Pero Scioli no tiene un perfil de derecha?
El peronismo es populismo. Y el populismo no es de derecha ni de izquierda. Es una metodología que detecta un vacío, interpreta las demandas de la sociedad, y luego articula las respuestas políticas. Scioli ha dicho en mas de una ocasión que “las demandas de la sociedad han cambiado”, y así es. Antes la gente reclamaba trabajo, hoy reclama vivienda.
¿Que opinión te merece la gestión de Kicillof?
Todo el que asume por primera vez como Ministro, hace en realidad una pasantía. La gestión de Kicillof, fue una pasantía carísima. Cuando él entra como Vice Ministro, había u$s 50.000 millones de reservas. Se perdió una enormidad de divisas a causa de errores casi infantiles. La gestión de comerció fue mala y no tuvo respuesta para la inflación. Para hacer frente al neoliberalismo hace falta creatividad, cosa que Kicillof no tuvo.
Diego Penizzotto
diegopenizzotto@rionegro.com.ar