La historia de Camila en un musical

"Camila, el musical de un amor prohibido" se transformó en la versión de Hernán Gonzalo Torres en un musical que quiere abrir nuevos caminos y habla de un tema universal.



La tragedia de amor de Camila O´Gorman parece trascender épocas, al menos para Hernán Gonzalo Torres, un joven entusiasta de la comedia musical, que desde hace tiempo quiso ponerle esa estética a esa historia. Por fin lo logró en la sala Piazzolla del Centro Cultural Borges, donde se representa los fines de semana, junto a un equipo de nuevos jóvenes artistas en esta propuesta agiornada (“Camila, el musical de un amor prohibido”) de un enfrentamiento entre amor y ambición de poder. No es poco esfuerzo como primera experiencia. Por sobre todo se trata de alguien más que se perfila, más allá de los ya consagrados Cibrián- Mahler, en el difícil mundo del musical.

-¿Cómo lograste consolidar la idea de un musical con “Camila”?

– Este proyecto en su inicio era con otra música y ubicada en la época que mostró el exitoso filme con Imanol Arias y Susú Pecoraro. Una pieza toda cantada que quedó en la nada por inexperiencia mía y ninguna puerta que tocar. Entonces me plantee la posibilidad de sacar de contexto la historia y concentrarme en la fuerza del tema argumental. Me di cuenta que habían pasado como 150 años de la historia y ciertas cosas seguían siempre igual. En este país siempre se están matando inocentes en nombre de lo que fuera, en aquel momento era en nombre de la moral y las buenas costumbres, hoy ya no hay demasiados parámetros de moral, pero se siguen matando inocentes. Pasa en todo el mundo. Se mata a inocentes como es el caso de Camila, y se convierten automáticamente en chivos expiatorios de la sociedad, que está loca. Por eso en una versión actual, ese amor es provocador para una sociedad que no cambia en su ambición, un padre, candidato presidencial que, para preservar su imagen, permite que su hija muera junto con su elegido, el sacerdote Ladislao, señalado como de ideas izquierdistas. Así la traslación de época me pareció que no vulneraba la esencia del tema.

– ¿ Pero hace tiempo que estás con esta idea?

– Yo comencé con el tema de hacer algo con Camila alrededor de 1999, y retomé la idea gracias a la insistencia de un amigo, porque ya me había dado por vencido, ya que estuve dos años golpeando todas las puertas y no tuve eco. Pero este amigo me habló de un músico interesante, René Jacobson, sólo con experiencia en musicales infantiles y tango de cámara, que estaba interesado en encarar la historia.. y bueno, me puse nuevamente a pensar la historia para ponerla en práctica, incluso con un presupuesto muy magro , intercambiando ideas con el músico, que me interesó más que nada porque no estaba influenciado por nada que tuviera que ver con el género. Por mi parte es lo contrario, me apasiona desde hace unos 17 años.

– ¿Qué es lo que más te atrae de la comedia musical?

– Hay algo que dijeron lo responsables de “Cabaret” y “Chicago”, cuando señalaron que son historias que no alcanzan a ser contadas solamente, hay que agregarles música para potenciarlas. Yo creo que el asunto de Camila tiene algo de eso, más allá de las virtudes del filme. De la comedia musical me gusta el hecho de que los personajes cuenten sus historias a través de canciones. En el caso de mi musical las partes de diálogo las traté de llevar al punto más naturalista posible. Porque también es un tema el hecho de contar con canto, eso no es lo real. En el musical eso juega en contra, porque hay que hacer creíble una historia donde los personajes cantan. Creo que eso se logró en parte en esta Camila, porque uno nunca queda conforme del todo. Pero lo intentamos con mucho esfuerzo.

Julio Pagani

 

Pasión y dificultades de un debutante

Hernán Torres nunca está conforme, y eso es un primer paso en positivo para un debutante del género. Confiesa que es un apasionado del género, pero que “algunas comedias musicales no me gustan nada, son aburridas escucharlas y verlas. Hay otras que trascienden el tiempo como 'El fantasma de la ópera', que hace 20 años que está en cartel, pero 'Hair' fue un fracaso en su reposición, aunque marcó una época”.

Está consciente de las muchas dificultades que tuvo con su Camila. “Más que nada no tener un nombre como para que alguien crea en uno y haga una inversión, como es el caso de Cibrián – Mahler, que hace 35 años que están en el género, algo admirable”.

Considera que se replantea todo constantemente. “Me pongo en lugar del público, cuando voy a ver una comedia musical quiero que me cuenten un cuento y pueda entenderlo. Por eso Camila tiene diálogos no cantados para que se entiendan, cosa que hasta en las grandes producciones son una falencia. Mi idea es contar de la forma lo más despojada posible, algo simple, desde el diálogo y las situaciones, no poner nada de relleno que distraiga”, dice.

Para su obra hizo un cásting donde acudieron alrededor de 600 aspirantes a los papeles de Camila. Eso habla, según señala, de las numerosas escuelas de arte para el musical que están proliferando. En esa selección Torres prefirió privilegiar más al actor que al cantante, al revés de lo que se estila. Su idea es que la base de actuación es primordial para convencer al espectador. Son 20 personas en el escenario y otro tanto entre bambalinas.

“Algo muy difícil que siempre nos tiene en vilo” destaca. En la obra actúan Millie Almeida (Camila), Gustavo Guzmán (Ladislao), Martín Repetto (Adolfo) y Camila Zapetti (madre), luego están los otros 14 actores, bailarines y cantantes. Además de la dirección musical de Jacobson, está el vestuario de Romina Esquivel, el sonido de Luis Ramos y dirección actoral de Gustavo Lioy. Por su parte, Hernán Torres ya piensa en futuros proyectos, claro que condicionados a este debut, que como sucede, es una prueba de fuego siempre. Tampoco descarta la idea de poder llevar a su Camila al interior. (J. P.)


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