“La ideología del gobierno de Macri”
Habiendo pasado ya el furor de repetir hasta el hartazgo el berretín cuasi psicopático de haber recibido una “pesada herencia”, ya se puede dejar de hablar de eso para denominar al “heredero” que nos gobierna desde diciembre del 2015. Ya no convence a nadie.
Un país hasta esa fecha normalito, con errores ciertamente, y mucho para hacer. Porque no vamos a asegurar que vivíamos en el País de Las Maravillas de Alicia, pero funcionaba.
Con un crecimiento del 2,5% del PBI en el 2015 (mentira que estábamos en recesión), medido por el Indec de Todesca; inflación a la baja, desocupación al 6%, consumo sostenido, paritarias acordes al nivel de inflación y muchos etcétera más.
Aunque quieran negarlo, después del monumental fraude que significó la campaña electoral de Macri, blindado por el poder económico y el mediático que lo puso en el poder, surgió el verdadero objetivo de un presidente que gobierna para dichos poderes, sin lugar a dudas.
Lo que siguió es por todos sabido: devaluación salvaje, inflación galopante, tarifazos impagables, cierre de comercios y empresas, deterioro del salario del trabajador por debajo de la inflación, endeudamiento salvaje externo, decenas de miles de despidos con desocupación cerca de los dos dígitos, y muchos etcétera más.
Ninguna novedad, dado el signo ideológico que representa la figura de Macri desde lo económico y político.
No es el deseo aburrir enumerando las decisiones desastrosas que llevó adelante Mauricio en sólo trece meses, en detrimento de la clase media trabajadora y beneficiosas para él, su familia y amigos CEO. Realidad incontrastable, inocultable. No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Pero lo que llama la atención es la abierta declaración de principios sin filtro que hacen gala en el peor equipo de la historia argentina (ya no de los últimos 50 años) desde lo ideológico. Y son sólo algunas manifestaciones repudiables las que voy a transcribir, porque se pueden llenar enciclopedias con los tantos dislates que han manifestado en este corto lapso que, lastimosamente, llevan en el poder.
Como mencioné anteriormente, hay insólitas y agraviantes declaraciones de principios como para hacer libros con este desastroso gobierno de Macri. Donde el cinismo, con su jefe a la cabeza, es una constante.
Para terminar, una de Sturzenegger (el mismo del megacanje), por el cual el país tuvo que pagar decenas de miles de millones, confirmando que volvió el pasado. “Cambiamos futuro por pasado”, según Vidal, quien se pasó tomando sol panza arriba en México mientras media provincia de Buenos Aires estaba gravemente inundada. Según Sturzenegger, la decisión de no imprimir más billetes con alusión a próceres, sustituyéndolos por imágenes de animalitos es porque “Adonde vamos no necesitamos próceres, ni historia”.
Patéticamente real su afirmación. No merece mayor análisis. Nomás recordar que país que olvida su historia está en grave riesgo de que se repita.
Como se está viendo con este gobierno, donde la represión parece ser una de las actividades que mayormente utiliza, ni hablar del plano económico mencionado y de lo relacionado con nuestra soberanía.
Ni los jubilados se salvan de la salvaje represión. Doña Rosa, en el 2017, ya lleva un año de saqueo sistemático este gobierno de ricos y para ricos. No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de eso. Doña Rosa, ya fue engañada, no repita el error.
Marcelo Claudio Fracchia
DNI 17.575.066
Marcelo Claudio Fracchia
DNI 17.575.066