La izquierda amplió su dominio en Uruguay Un ex tupamaro en Montevideo
Se quedó con los departamentos más importantes del país en las municipales.
Al sumar a su feudo de Montevideo las victorias electorales en siete departamentos del interior, Uruguay consolidó el domingo el giro histórico que políticamente dio en octubre pasado, cuando ungió a Tabaré Vázquez como el primer presidente socialista de la historia.
Tras este resultado, la coalición de izquierdas Frente Amplio (FA), que nació en 1971, pasó a controlar el Poder Ejecutivo, con todos sus ministerios, conservar la mayoría absoluta en el Parlamento que logró en 1999 y pasar a gobernar ocho departamentos entre los que figuran varios de los más populosos y ricos del país.
Los cambios, para revertir la realidad de una tercera parte de la población (de 3,4 millones) sumida en la pobreza, fue el hilo conductor del discurso de la izquierda a la ciudadanía y ésta lo asumió y reflejó en las elecciones nacionales de octubre y en estas municipales, según analistas.
De todas formas, el largo camino al poder se abrió en noviembre de 1989, cuando Vázquez logró quebrar el histórico bipartidismo (Colorado y Nacional) y obtener el gobierno municipal de la capital uruguaya, que reúne más del 42,5% de la población del país y concentra el 55,2% del PIB.
En el nuevo mapa político de los municipios del interior, se destaca -por su significación- las victorias de la izquierda en el cordón turístico playero de Montevideo, Canelones, Maldonado (al que pertenece el exclusivo balneario Punta del Este) y el oceánico Rocha, límite este con Brasil. Además, se suma a esa región el centrosur departamento de Florida y el norestino Treinta y Tres, ambos fuertes productores agropecuarios.
El cuadro regional pasa también por la zona del litoral noroeste, con los ricos municipios agroindustriales y turísticos termales de Salto y Paysandú, recostados al río Uruguay, límite natural con Argentina.
El municipio de Montevideo, que tuvo después de Vázquez dos períodos de cinco años del arquitecto Mariano Arana, hoy ministro de Vivienda, pasará a manos del científico Ricardo Ehrlich, un hijo de polacos de 56 años que en su juventud militó en el MLN (Tupamaros) y que estuvo preso un año, antes de 1973 (año del golpe militar).
Ehrlich vivió en Argentina y se instaló en Francia, donde se graduó en Ciencias Físicas. Desde 1998 es decano de la estatal Facultad de Ciencias y uno de los artífices para la instalación en Uruguay del Instituto Pasteur de París.
Marcos Carámbula, quien con el 62.25% de los votos en su departamento de Canelones fue quien logró el mayor apoyo popular, es médico. Fue diputado por su departamento, presidente del Sindicato Médico del Uruguay y presidió un club provinciano, el Juventud de Las Piedras, que tuvo un breve pasaje por Primera División.
Maldonado, el buque insignia del turismo uruguayo, tendrá como titular de su municipio a Oscar de los Santos, un hijo de la ciudad de San Carlos. Electo diputado en octubre es figura emergente en su sector político.
La confianza de la ciudadanía en los cambios prometidos le abren a la izquierda un gran compromiso y un mayor desafío, que eviten en cinco años tropiezos como los que ahora tuvo el Partido Nacional (PN) que cayó de 13 intendencias a 10 o el Partido Colorado, que de cinco pasó a una, Rivera.
Los nacionalistas ocuparán sillones en las intendencias de Artigas (norte, limítrofe con Brasil), Río Negro, Soriano y Colonia (litoral oeste y suroeste), San José, vecino al oeste de la capital, Cerro Largo, noreste, Tacuarembó (centronorte), Durazno y Flores (centro) y Lavalleja (este).
El doctor en Ciencias e integrante del disuelto grupo guerrillero «Tupamaros» que actuó en Uruguay hace más de tres décadas, Ricardo Ehrlich, se propone como intendente (gobernador) electo de Montevideo superar la «fractura social» que a su juicio presenta la capital.
Ehrlich fue electo ayer como intendente de Montevideo, postulado por el conglomerado de izquierdas Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría.
Obtuvo cerca del 60 por ciento de los votos, según proyecciones divulgadas por consultoras privadas. Era hasta hace poco un desconocido para los uruguayos.
Su candidatura fue la solución que encontraron las distintas fuerzas que integran el EP-FA-NM – socialistas, comunistas, ex «tupamaros», escindidos de los partidos tradicionales uruguayos- ante la dificultad de acordar la postulación de un dirigente como candidato único para Montevideo.
Ehrlich integró el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros que actuó en los años sesenta y setenta. Ese grupo guerrillero abandonó la lucha armada y adhirió años después al Frente Amplio.
El intendente electo de la capital uruguaya cursó estudios en Ciencias y se desempeñó como técnico químico en un laboratorio en Buenos Aires, en 1973.
Al año siguiente, cuando se instaló la última dictadura militar en Uruguay (1973-1985), se exilió en Francia, donde realizó estudios en bioquímica y biología molecular.
En 1987 regresó a Montevideo y ejerció como profesor del Instituto de Biología de la estatal Facultad de Ciencias.
En 1997 fue electo decano de esa Facultad, y renunció a ese cargo en febrero pasado para lanzarse a la campaña electoral por la intendencia de la capital uruguaya, la que desde 1990 está en manos de la izquierda.
Un ex tupamaro en Montevideo
El doctor en Ciencias e integrante del disuelto grupo guerrillero «Tupamaros» que actuó en Uruguay hace más de tres décadas, Ricardo Ehrlich, se propone como intendente (gobernador) electo de Montevideo superar la «fractura social» que a su juicio presenta la capital.
Ehrlich fue electo ayer como intendente de Montevideo, postulado por el conglomerado de izquierdas Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría.
Obtuvo cerca del 60 por ciento de los votos, según proyecciones divulgadas por consultoras privadas. Era hasta hace poco un desconocido para los uruguayos.
Su candidatura fue la solución que encontraron las distintas fuerzas que integran el EP-FA-NM – socialistas, comunistas, ex «tupamaros», escindidos de los partidos tradicionales uruguayos- ante la dificultad de acordar la postulación de un dirigente como candidato único para Montevideo.
Ehrlich integró el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros que actuó en los años sesenta y setenta. Ese grupo guerrillero abandonó la lucha armada y adhirió años después al Frente Amplio.
El intendente electo de la capital uruguaya cursó estudios en Ciencias y se desempeñó como técnico químico en un laboratorio en Buenos Aires, en 1973.
Al año siguiente, cuando se instaló la última dictadura militar en Uruguay (1973-1985), se exilió en Francia, donde realizó estudios en bioquímica y biología molecular.
En 1987 regresó a Montevideo y ejerció como profesor del Instituto de Biología de la estatal Facultad de Ciencias.
En 1997 fue electo decano de esa Facultad, y renunció a ese cargo en febrero pasado para lanzarse a la campaña electoral por la intendencia de la capital uruguaya, la que desde 1990 está en manos de la izquierda.
Al sumar a su feudo de Montevideo las victorias electorales en siete departamentos del interior, Uruguay consolidó el domingo el giro histórico que políticamente dio en octubre pasado, cuando ungió a Tabaré Vázquez como el primer presidente socialista de la historia.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora