La Lesbianbanda, música y militancia
Estarán hoy en el festival "Voces y tambores contra la trata"
NEUQUÉN (AN).- Una buena dosis de batucada y algarabía fue lo que ayudó a un colectivo de mujeres para festejar la existencia lesbiana y hacerla visible. Eso fue hace cuatro años el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Y en su debut callejero, las muñecas bravas percusionistas dieron vida a la primera banda argentina urbana de tambores y voces formada por mujeres homosexuales: la Lesbianbanda.
Con once integrantes de diferentes edades, ocupaciones y hasta orígenes, siguen dando pasos firmes decididas a golpear los parches y sacudir el cuerpo por el activismo lesbo-feminista. Se diría que ellas articulan arte y política como un gesto para decir «así somos» y «aquí estamos», y con esa exposición invitaran a las lesbianas que están en situaciones de clandestinidad a «salir del clóset» y también sumarse a romper con la hegemonía patriarcal.
Ellas lo resumen en una frase: «Para abrir grietas en el silencio de la existencia», y pese a que «no es fácil» militan en ese sentido.Al ritmo de la autogestión, como se mueve por los escenarios, la «Lesbian» (como le dicen a la banda) harán repicar bombos y redoblantes en el Festival político cultural «Voces y tambores contra la trata» que se hará hoy en esta ciudad.
Porque como no podía ser de otra manera, la Lesbianbanda adhieren a la campaña «Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución» promovida por las feministas independientes del país. Entre ellas las neuquinas Sin Cautivas y La Revuelta que integran la Comisión No a la Trata del Alto Valle de Neuquén y Río Negro y son las organizadoras del festival. La fiesta del viernes se completa con las actuaciones de los grupos locales Conjuro flamenco, La 220 rulos band, Bien de bien y Rondaluna. Será en la EPET 8 (ruta 22 y Olascoaga) a las 20.
Para más detalles de la agrupación de percusión que «celebra su existencia lesbiana», esta cronista charló con una de sus co-fundadoras, Soraya Rizzardini.
Su carisma y determinación llegó al otro lado del teléfono desde Buenos Aires. «Lo que hacemos es arte político, nuestro modo de manifestarnos positivamente para transformar la sociedad injusta en la que estamos.
Y es una forma efectiva porque apela a la subjetividad y no trabaja en un discurso cerrado», dijo Soraya.