La Oficina Anticorrupción deja todas las causas contra exfuncionarios K

Lo dispuso Félix Crous, titular del organismo que depende del Poder Ejecutivo. Lo atribuyó a la falta de personal y a “limitaciones presupuestarias”.

Por “limitaciones presupuestarias” y falta de personal, la Oficina Anticorrupción (OA)  dejará de ser querellante en todas las causas penales, incluidas las que involucran a funcionarios y exfuncionarios. El organismo, que depende del Poder Ejecutivo, mantendrá sin embrago su participación en aquellos expedientes que se encuentran en juicio oral.

La decisión se inscribe en el contexto del avance del oficialismo sobre la justicia penal federal, que investiga corrupción en la administración pública. El Senado desplazó a tres jueces involucrados en causas que afectan a la expresidenta y dio media sanción al proyecto de reforma judicial. 

Las denuncias presentadas por la OA durante en el gobierno de Alberto Fernández apuntaron a la gestión del expresidente Mauricio Macri. La semana pasada, denunció a los ex ministros de Salud Jorge Lemus y Adolfo Rubinstein y a la ex ministra de Desarrollo Social Carolina Stanley por el vencimiento de 4millones de vacunas encontradas en un galpón del barrio porteño de Constitución.

La decisión se inscribe en el contexto del avance del kirchnerismo sobre la justicia penal federal.

En una resolución con fecha del lunes, el titular de la OA, Félix Crous, dijo que el Estado seguirá representando en las causas a través de los fiscales. “La oficina cumple funciones que en buena medida se superponen con las específicas del Ministerio Público Fiscal, especialmente su ó́rgano especializado en la materia, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas, circunstancia reconocida ya en la ley de creación”, dice la resolución.

“Habrá de disponerse el desistimiento del rol de querellante en los procesos penales en los que se interviene en tal carácter. Para contribuir al orden de la litis (pleito), en aquellos que transitan la etapa de audiencia oral de juicio, se dará cumplimiento a lo aquí dispuesto cuando culmine la recepción de la prueba propuesta por la representación de esta Oficina. En aquellos en que, concluida la audiencia oral, se ha concretado la pretensión punitiva, cuando el Tribunal de juicio dicte sentencia”, señala  resolución.

Crous atribuyó la decisión a la falta de personal y a “limitaciones presupuestarias”. “Un análisis preliminar de la situación ha permitido comprobar que los recursos profesionales de esta oficina han sido asignados de un modo tal que la Dirección Nacional de Litigio Estratégico ha recibido un tratamiento privilegiado en desmedro de su par de investigaciones; y más aún de la destinada a la prevención de la corrupción y la promoción de la integridad y la transparencia”, dice la resolución, publicada ayer en la página de la OA.

El titular de la OA, Félix Crous.

Según Crous, “la dotación de la OA sufrió una merma de 42 bajas, y durante el mismo período sólo se produjeron 19 incorporaciones”. “A esas bajas se suma la situación generada por la promoción, durante la actual gestión, de cuatro agentes pertenecientes a la planta del organismo a cargos de Alta Dirección Pública de la estructura organizativa, que generaron a la vez nuevas vacantes en la planta de profesionales cuya cobertura no acompaña automáticamente a las bajas por promoción”, asegura la resolución. “Corresponde ordenar los recursos de la Oficina de un modo racional y económico, corrigiendo los desequilibrios que impactan en sus capacidades para el cumplimiento de su cometido principal”, sostiene.


Creada para la “prevención e investigación” de la corrupción


La Oficina Anticorrupción fue creada por ley en 1999, y reglamentada por Fernando De La Rúa. La ley estableció que la OA debía elaborar programas de lucha contra la corrupción y velar por investigación de conductas comprendidas en la Convención Interamericana contra la Corrupción: el cohecho, tráfico de influencias, el enriquecimientoilícito, entre otras. Asimismo tenía competencia para impulsar las investigaciones de los agentes del sector público.

De 2004 a 2009 la OA estuvo dirigida por Abel Fleitas y, hasta el 2015, por Julio Vitobello, hoy Secretario General de la Presidencia de Alberto Fernández. Según el Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica, la actuación de la OA menguó con el correr de los años K, no precisamente porque bajaran los niveles de corrupción, considerando el avance de causas en la Justicia Federal. Durante el gobierno de Macri, el cargo lo ocupó Laura Alonso, cuestionada por impulsar más investigaciones ligadas a ex funcionarios K, que a controlar la situación dentro del gobierno. Ninguna actitud resulta sorpresiva cuando se comprende que la OA depende del Poder Ejecutivo.


Laura Alonso: “La impunidad llegó para quedarse”


Laura Alonso, ex titular de la Oficina Anticorrupción (OA), criticó la decisión del actual jefe del organismo, Félix Crous, quien ordenó dejar de intervenir como querellante en las causas penales que investigan a funcionarios y exfuncionarios públicos.

“Saluden a la impunidad que llegó para quedarse. ¿Esta vez Alberto Fernández también se entera por los medios?”, dijo Alonso. Se refirió a cuando en el gobierno informaron que el Presidente se enteró por los medios la decisión de la OA de dejar la querella deHotesur y los Sauces.

“Había recursos humanos muy buenos. Los echaron o no los recontrataron. Una pena para el país que retrocede muchísimo”, dijo la dirigente.


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