La muerte de Diego: Hoy edición especial y póster

La pandemia biológica y la política




Sra. directora:

Tengo 77 años. Nací en Chos Malal, de cuna radical. Mi padre José del C. Narambuena era criancero y fue el radical Nº 1 de ese pueblo en el primer gobierno peronista, motivo por cual era hostigado. Un ejemplo: mi padre le compró a Luis Dewey un vehículo pero no lo podía usar porque no le vendían cubiertas, por su filiación política. Mi padre fue amigo de A. Edelman y Asmar y colaboró con la campaña cuando fueron electos en el año 58.

También cuando fue electo A. Frondizi y Arturo Illia, ya que el peronismo estaba proscrito por los militares. Del Dr. Illia puedo decir que gobernó con muchos problemas por la oposición peronista (sindicatos), fue un presidente honesto, le decían “tortuga” pero por la gestión complicada que tenía.

Cuando lo derrocaron en el 66, les dijo a los usurpadores: “La patria llora por esto que ustedes hacen, pero sus hijos y nietos se lo reprocharán”. En los años 50, nuestro país estaba en el quinto lugar de prosperidad económica, era llamado el “granero del mundo”, pero ahora estamos al borde del colapso.

El elefante blanco, llamado Estado nacional, con funcionarios, políticos y asesores que no resignan nada pues ganan enormes sueldos. La patria necesita que se terminen los privilegios, los derechos adquiridos y la intangibilidad salarial.

Leía el 22 de octubre en este diario que los jueces ganan 600.000 pesos. ¡Inconcebible! Qué dirán los jubilados de esa provincia…

Y en todo el país ocurre lo mismo, con los políticos, diputados, senadores, etc. Hace un tiempo veía por TV a un senador que tenía 40 asesores a su cargo. Era una verdadera “pyme”, de no creer.

Podrían donar parte del sueldo para los empleados de salud pública y combatir la pandemia.

La primera pandemia empezó hace 70 años, ahora tenemos la segunda, biológica, y la gente se está muriendo. Espero que reflexionen un poco, la patria está al borde del precipicio.

Juan Luis Narambuena

DNI 6.437.794

Plaza Huincul


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