La presencia del canciller pende de un hilo
BUENOS AIRES (ABA).- El reconocimiento del portavoz del Ministerio de Relaciones iraní acerca de que su país no va a aceptar que su ministro de defensa Ahmad Vahidi sea sometido a indagatoria puso la presencia del canciller Héctor Timerman –anunciada para hoy en el Congreso–, en un verdadero tembladeral. Es que el propio Timerman, a fines del mes pasado, garantizó verbalmente que Vahidi iba a estar presente durante los interrogatorios a los que se refiere el memorando de entendimiento firmado entre la Argentina e Irán. Para los dirigentes de la comunidad judía que se pronunciaron en la víspera, las palabras de dicho portavoz fue la prueba patente de la inviabilidad del acuerdo. Es cierto que son ocho los iraníes acusados por el atentado a la AMIA, pero si antes siquiera de ser nombrados los integrantes de la supuesta “Comisión de la Verdad” el país persa objeta que uno de los acusados clave declare, ¿cuál podría ser el horizonte de cara a la posibilidad que algún imputado diga algo? Además Vahidi –explicó un conocedor de la causa– no es alguien más. Está acusado nada menos que de haber formulado la proposición concreta –durante una reunión de inteligencia y de la más alta plana del gobierno iraní– de realizar el atentado. Vahidi (a quien Luis D’Elía elogió por su participación en la guerra con Irak) fue comandante de una fuerza de elite (Quds) y de la Guardia Revolucionaria. “No conocen la causa, es inadmisible avanzar en el convenio aceptando desde un vamos que uno de los acusados claves no va a declarar”, expresó una alta autoridad de la DAIA. Con tan delicada polémica encendida, parece inverosímil que Timerman se preste hoy al fuego cruzado de una oposición que va incrementando sus críticas. Más allá que el oficialismo pueda obtener la mayoría, dejar librada esta cuestión a las matemáticas es más que delicado. Si el memorando de entendimiento pasa a ser tratado –para ello debe ser aprobado por ambas cámaras– los pasos siguientes pueden llevar a un escenario de máxima tensión. Si a pesar de todo, Timerman concurre al plenario de hoy, una alternativa sería adelantar los nombres de quienes podrían integrar la supuesta comisión de expertos. Según el ex fiscal en el caso de las Juntas, Luis Moreno Ocampo, habría que separar la función de esta última, de la jurisdiccional. Pero ¿qué pasaría si tal Comisión colisiona con la investigación judicial? El propio Moreno Ocampo augura detrás de este acercamiento una posible voluntad de Irán de salir del “aislamiento internacional”, aunque si se observan las últimas declaraciones de Ahmadinejad no parece ser así. Es más, volvió a amenazar a quienes se pongan en contra de su programa nuclear. Desde el punto de vista jurídico –más allá de la comisión– el diputado del denarvaísmo, Gustavo Ferrari, lanzó dos duros reproches a la aproximación bilateral. Por un lado destacó que la declaración indagatoria contempla que los procesados queden detenidos en principio diez días, hasta que el magistrado resuelva su prisión preventiva. “En el caso en cuestión ello no ocurriría”. Por otro lado, el Código Procesal garantiza para estas cuestiones la participación de víctimas o familiares como parte querellante, pero en el juicio criminal en cuestión no podrán asistir en ese rol. Este aspecto ha sido subrayado por el titular de la DAIA, Julio Schlosser, como uno de los puntos de mayor rechazo.
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