La vendimia 2013 fue de “muy buena” calidad
El titular del INV, Guillermo García, informó sobre la temporada vitivinícola y abogó por la diversificación.
Cosecha finalizada
El presidente del INV informó que “quedan los pedidos de prórroga, que este año son muy pocos, para continuar ingresando uva a bodega, por lo que podemos decir que los números dados ya son los definitivos y marcan lo que sostuvimos desde noviembre o diciembre: que enfrentábamos una cosecha absolutamente normal, obviamente acompañada por el clima. Hemos terminado con una muy buena cosecha en cantidad y también en lo que se refiere a la calidad, que es el aspecto que hay que resaltar de esta vendimia 2013”. El directivo confesó: “Nosotros esperábamos una cosecha muy por encima de la del 2012, pero partiendo de la base de que aquella fue muy mala. La actual debe compararse con las del 2005, 2006, 2008 ó 2011, o sea por encima de los 28 millones y medio de quintales. Es una cosecha promedio que le viene muy bien al productor, porque son volúmenes que compensan alguna resistencia de los precios para acomodarse. La mayor cantidad de kilos le ayudan al productor a tratar de cerrar las cuentas y nosotros siempre buscamos el equilibrio, que se hagan buenos porcentajes de mosto, que de alguna manera esto contribuya a que las existencias se mantengan en alrededor de cinco o seis meses, lo que nos va a permitir, seguramente, en el 2013 y el 2014 mantener sostenidos los precios”. El presidente de la entidad aclaró que “como el productor ahorra en vino y están también los vinos de guarda, los stocks disponibles suman de tres a cuatro meses”. Con respecto al mercado, explicó que “hay dos factores que influyen; por un lado, la oferta de nuestros productos, que deben acompañar los niveles necesarios de producción para que el productor pueda sostener sus ingresos y, por otro, las ventas, que deben acompañar ese nivel de producción. Lo que ha venido sucediendo en los últimos años es que nos hemos mantenido con existencias acotadas; esto facilita que el productor tenga precios sostenidos, pero el equilibrio al que nosotros nos referimos es tener un mercado interno muy importante, con más de mil millones de litros anuales, y buenas exportaciones. En abril hemos tenido un crecimiento del 11% en las ventas de vinos fraccionados, situación que ha colocado las ventas al exterior de estos vinos durante el primer cuatrimestre del año en un nivel igual al del 2012. Esto es una muy buena noticia, porque hace previsible el volumen de ventas frente a cosecha como para concluir que vamos a mantener los precios soste-nidos”. García agregó: “Nosotros vemos en la diversificación la salida más importante para nuestra producción en conjunto, no solamente pensando en una diversificación entre mercado externo e interno sino en productos como uva en fresco, pasas, mostos destinados a jugos concentrados de uvas, varietales, varietales con alta productividad destinados a vinos básicos que nos permitan cubrir toda la demanda, incluso de países que tradicionalmente nos pueden pedir vinos de precios medios y altos, como también de aquellos que nos están pidiendo graneles o también segmentos de lo que se llama ingreso a las ventas en el mercado externo”. Luego García explicó que “en el mercado interno nosotros creemos que la Argentina ha desarrollado un nuevo espacio con la juventud y las mujeres que nos ha permitido de alguna manera ir reforzando las salidas en los segmentos medios y altos de precios y en los bajos. Estamos mal en el segmento que definimos como los ‘finitos’ –para que la gente lo entienda, es el que tiene precios de 10, 12 ó 13 pesos–; durante la última década no lo hemos podido recuperar y ahí hay un problema que sin dudas debemos resolver”. Analizando el consumo interno, el presidente García manifestó que “hay oferta, pero como el consumidor es aspiracional quizás se va a una categoría de precios superior y eso lleva, obviamente, a esa categoría de precios, que se distancia del tetrabrik. Lo cierto es que este segmento es el que sufre, el resto podemos decir que paulatinamente los hemos ido recuperando. Y después, obviamente, ha ocurrido la sorpresa de los frisantes, de los cosecha tardía y de los cosecha temprana y también algunas otras novedades que vamos a trabajar mucho en estos años, como el vino turista y el bag in box, que es un envase muy interesante que consiste en una caja con una bolsa que permite que el consumidor pueda acceder a tres litros de vino; el producto dura treinta días, en consecuencia le brinda la posibilidad al consumidor de elegir el momento de consumo manteniendo la calidad. En general se utiliza para varietales y está en el orden de los 60 pesos, lo que equivale a cuatro botellas de 750 cc. También se usa mucho para cortes de productos con el fin de alcanzar una relación precio-calidad óptima. En la Argentina hay un grupo muy pequeño, pero nosotros vamos a trabajar intensamente en los próximos meses en la comunicación, porque el bag in box es un envase que la gente no conoce y va a encontrar vinos varietales de muy buena calidad y además nosotros vamos a tener otro factor que es, justamente, la oportunidad de dar a conocer, en el caso de este envase, nuevas bodegas, nuevos formatos y con un packaging mucho más amigable”, concluyó García.
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