“Las PASO, un paso adelante”

Redacción

Por Redacción

Los actos eleccionarios últimos (Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias) han sido ilustrativos respecto a la distribución de ciudadanos en nuestro país. En Mendoza, Santa Fe y Capital Federal una gran mayoría votó por las alternativas que suponen seriedad y responsabilidad, aunque aún esté por verse. En Salta se han adherido al camino del facilismo propio del populismo y la demagogia, aunque no tenían muchas alternativas. El electorado demostró un interesante avance operando a conciencia, con criterio propio, votando a representantes moderados –ejecutores en CF– que denotan ser respetuosos de los principios básicos de la república. Es un buen síntoma que en estos tres lugares se haya manifestado el rechazo de propulsores de procedimientos mentirosos propios del populismo y la demagogia. Mucho daño han causado a la Nación los ideólogos de esas técnicas para manipular al ciudadano desde que hemos recuperado la democracia en el año 83. Es tiempo de madurar, y eso lo debemos lograr entre todos, inducidos por dirigentes probos que sirvan con idoneidad y honestidad. La política, como la docencia y la medicina, aunque parezca una ingenuidad debe ejercerse como un apostolado al servicio del hombre común, al que hay que prestar toda la ayuda para que se desarrolle en plenitud. Nuestro país posee todos los atributos para que los habitantes tengamos la oportunidad de vivir con dignidad y sin tutelaje de “iluminados” que se entronizan como propietarios del poder. Da vergüenza ver tanta pobreza y desigualdad, siendo que la naturaleza nos proveyó de ingentes riquezas que podrían ser distribuidas equitativamente. ¿Esto sería otra ingenuidad? La mayoría de los votantes de los tres lugares señalados es obvio que están informados de que la función del político es transitoria y debe ser respetuoso de las instituciones creadas para el desarrollo armónico de la Nación. Para ello debe planificar, desde los partidos políticos, el futuro accionar que tiene que ser transparente al gestionar. Es difícil lograrlo, pero debe ser aspiración de los ciudadanos de bien. Lamentablemente en algunos lugares del interior la dirigencia continúa apegada a las malas costumbres del clientelismo, la demagogia y las falsas promesas que enajenan al ciudadano, que se acostumbra a vivir del subsidio fácil y sin responsabilidades, ergo termina siendo inculto, obediente, pobre en todos los aspectos y, lo peor, sin dignidad ciudadana. Omar A. González, DNI 5.749.340 Neuquén

Omar A. González, DNI 5.749.340 Neuquén


Los actos eleccionarios últimos (Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias) han sido ilustrativos respecto a la distribución de ciudadanos en nuestro país. En Mendoza, Santa Fe y Capital Federal una gran mayoría votó por las alternativas que suponen seriedad y responsabilidad, aunque aún esté por verse. En Salta se han adherido al camino del facilismo propio del populismo y la demagogia, aunque no tenían muchas alternativas. El electorado demostró un interesante avance operando a conciencia, con criterio propio, votando a representantes moderados –ejecutores en CF– que denotan ser respetuosos de los principios básicos de la república. Es un buen síntoma que en estos tres lugares se haya manifestado el rechazo de propulsores de procedimientos mentirosos propios del populismo y la demagogia. Mucho daño han causado a la Nación los ideólogos de esas técnicas para manipular al ciudadano desde que hemos recuperado la democracia en el año 83. Es tiempo de madurar, y eso lo debemos lograr entre todos, inducidos por dirigentes probos que sirvan con idoneidad y honestidad. La política, como la docencia y la medicina, aunque parezca una ingenuidad debe ejercerse como un apostolado al servicio del hombre común, al que hay que prestar toda la ayuda para que se desarrolle en plenitud. Nuestro país posee todos los atributos para que los habitantes tengamos la oportunidad de vivir con dignidad y sin tutelaje de “iluminados” que se entronizan como propietarios del poder. Da vergüenza ver tanta pobreza y desigualdad, siendo que la naturaleza nos proveyó de ingentes riquezas que podrían ser distribuidas equitativamente. ¿Esto sería otra ingenuidad? La mayoría de los votantes de los tres lugares señalados es obvio que están informados de que la función del político es transitoria y debe ser respetuoso de las instituciones creadas para el desarrollo armónico de la Nación. Para ello debe planificar, desde los partidos políticos, el futuro accionar que tiene que ser transparente al gestionar. Es difícil lograrlo, pero debe ser aspiración de los ciudadanos de bien. Lamentablemente en algunos lugares del interior la dirigencia continúa apegada a las malas costumbres del clientelismo, la demagogia y las falsas promesas que enajenan al ciudadano, que se acostumbra a vivir del subsidio fácil y sin responsabilidades, ergo termina siendo inculto, obediente, pobre en todos los aspectos y, lo peor, sin dignidad ciudadana. Omar A. González, DNI 5.749.340 Neuquén

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