Les preocupan los subsidios, reembolsos y reintegros

Por Redacción

Buenos Aires – Subsidio al gas, reembolsos y reintegros son algunas de las preocupaciones de los legisladores de Río Negro y Neuquén en el presupuesto para el 2000.

Se sabe, el dictamen de ayer no es más que una formalidad reglamentaria para habilitar en siete días su tratamiento en el recinto, en tanto los diputados continúan sus gestiones para evitar recortes en sus provincias, más allá de la permanencia del Fonavi y fondos eléctricos.

En principio, el radical Eduardo De Bariazarra planteó su oposición a un techo en la coparticipación federal, más allá que casi el 100% de la que le corresponde a Río Negro está puesta como garantía de préstamos obtenidos por la provincia.

El mismo énfasis puso el aliancista neuquino Oscar Massei, en contraposición con la propuesta de un techo de 870 millones impulsada por el equipo de José Luis Machinea. Hoy existe un techo de 920 millones mensuales; lo que se recauda entre esa cifra y los 1080 millones va al sistema de seguridad social. El excedente se distribuye entre las provincias.

De Bariazarra opinó que la recaudación mejorará sustancialmente el próximo período y por ello no quiere resignar fondos para la administración de Verani.

Subsidio al gas

Para otro rionegrino, Julio Salto, en los hechos integrado al bloque justicialista, es importante que el presupuesto contemple una partida superior a los cien millones de pesos para financiar la tarifa de gas subsidiada en la Patagonia.

Para este año se aprobó un presupuesto acotado, facultando al jefe de gabinete a incrementar las partidas si el monto no alcanzaba.

Además de los neuquinos y rionegrinos, los legisladores de Tierra del Fuego, La Pampa, Santa Cruz y Chubut también trabajan en este sentido. Para Massei es un tema prioritario, «aunque no hay que olvidar que el Estado le está debiendo a Camuzzi unos 30 millones por este concepto», problema «más operativo que político» a juicio de Bariazarra.

En orden de importancia siguen los reintegros de IVA a las exportaciones que se realizan por puertos patagónicos, un incentivo para evitar que Bahía Blanca acapare las operaciones portuarias en desmedro de la región, y el reembolso para la producción local.

A esto se suma un subsidio a la actividad lanera con el fin de evitar el abandono de los campos ante la baja del precio y la escasa o nula rentabilidad de la actividad, con la consecuente desertificación.

Más difícil es la inclusión de un subsidio tarifario para el desarrollo aerocomercial patagónico, según Salto : «Lo hemos intentado muchas veces, y lo vamos a volver a hacer, pero es improbable su sanción».

También se intentará extender los diferimientos de impuestos para emprendimientos agropecuarios a Río Negro y Neuquén.

El beneficio alcanza históricamente a San Luis, Catamarca, La Rioja y San Luis y permite a una compañía diferir impuestos por 15 años si invierte el mismo monto en una empresa no industrial en zonas alejadas.

De Bariazarra recordó que para 1999 hubo un cupo especial para varias provincias, pero no funcionó: «Se presentó ante el ministerio de Economía un proyecto turístico en Catriel, pero por problemas técnicos no se ejecutó. Ahora vamos a pedir la inclusión de los cupos que no se utilizaron».

En tanto, los montos para la Universidad Nacional del Comahue se fijaron en $ 41,5 millones, desglosados en 250 mil pesos para salud, 39,9 millones para educación y cultura y 1,3 millones para ciencia y tecnología.