Lewis debe invertir 10 millones de dólares para dar más energía a El Bolsón

Weretilneck estableció que, por las inversiones no realizadas, tiene que construir un nuevo tendido desde Chubut



La toma de agua sobre el río Escondido.

La toma de agua sobre el río Escondido.

Menos de un mes antes de dejar el gobierno, Alberto Weretilneck envió ayer a la Legislatura un proyecto de ley para evitar sanciones por la falta de las inversiones comprometidas hace nueve años por Hidden Lake, la empresa con la que el británico Joseph Lewis maneja su estancia Lago Escondido. Una subsidiaria, Patagonia Energía, que opera la central hidroeléctrica de paso construida en sus tierras, está ahora obligada a invertir en el abastecimiento de El Bolsón desde el sur, ya que Chubut nunca hizo las obras que le permitirían a la ciudad tener un abastecimiento confiable.

Fuentes del mercado eléctrico confiaron a “Río Negro” que se trata de trabajos que cuestan entre 7 y 10 millones de dólares.

El edificio de la central hidroeléctrica.

El agua del río Escondido no es de Lewis sino de la provincia. Por eso, para usarla en la generación de energía se precisa autorización oficial. La ley 4615, de diciembre de 2010, le otorgó a la empresa Central Hidroeléctrica Lago Escondido SA (hoy se llama Patagonia Energía) la concesión del uso de agua del río Escondido “con destino a la prestación de un servicio de utilidad pública” por un lapso de treinta años. Las obras debían estar listas en un plazo máximo de cinco años a contar desde la sanción de la ley.

El plazo caducó en diciembre 2016. Para entonces, la usina estaba lista pero no las obras de vinculación.

La empresa debía construir una línea de alta tensión hasta Los Repollos, donde además tendría que haber levantado una estación transformadora. La realidad es que el tendido es de media tensión y va directamente al nodo de El Bolsón de manera soterrada. En su momento se informó que la inversión fue de unos 15 millones de dólares.

Durante los primeros años del gobierno de Alberto Weretilneck, cuando Marcelo Echegoyen era secretario de Energía, la Provincia construyó un tendido, subterráneo, de media tensión desde el sur para interconectarse con Chubut, pero el abastecimiento nunca fue bueno porque las instalaciones existentes eran antiguas.

Las turbinas de la central Río Escondido.

Ahora el gobierno pretende que las inversiones que la empresa de Lewis no hizo se vuelquen a mejorar el abastecimiento desde Chubut.

La alternativa encontrada es un tendido subterráneo de media tensión (33 kV) desde la estación transformadora Coihue (en el inicio de la ruta que lleva de Epuyén a El Maitén, en Chubut) hasta la ruta 40, un cableado aéreo hasta El Hoyo y un tercer tramo, también soterrado, hasta la estación transformadora Las Golondrinas.

El proyecto que el gobierno impulsa en la Legislatura le da a la empresa una segunda alternativa, que asegura con mayor confianza el suministro desde el sur, pero debe tener una contraparte del Estado chubutense.

“La concedente deberá notificar al concesionario dentro de los 120 días cuál de las dos obras deberá realizar, adjuntándole a ese efecto el Proyecto Ejecutivo definitivo, oportunidad en la que comenzará a correr el plazo de dos años para su concreción”, dice el texto, que seguramente será transformado en ley en breve.

“La mora en la entrega definitiva de cada una de las obras que se indique podrá ser sancionada por la autoridad de aplicación provincial con una multa diaria al concesionario de hasta 1.000 dólares”, establece.

Potencias

A pesar del tendido actual desde Chubut y de la inyección desde la central hidroeléctrica Río Escondido, la empresa Edersa no pudo prescindir de la generación aislada, que es con gas y, cuando falta, con gasoil.

La ciudad demanda entre 9 y 10 megavatios (MW) de potencia; desde Chubut llegan 3 MW y la central de Lewis no aporta más de 4 MW.

Si se realizara alguna de las obras propuestas, es posible transmitir 10 MW desde el sur. De todos modos, fuentes de sector dijeron a “Río Negro” que no se podría apagar la central térmica.

La solución definitiva requiere de una inversión mayor porque se trata de un abastecimiento en alta tensión, de 132 kV, desde el norte, dijeron en varias ocasiones desde Edersa en declaraciones y exposiciones públicas. Para los técnicos de la Cooperativa de Electricidad Bariloche, un avance así hacia el sur permitiría pensar en un anillado desde la central hidroeléctrica Futaleufú, en Chubut.

De todos modos, Bariloche sigue esperando que se destraben los fondos para el segundo abastecimiento desde el norte, con una nueva línea de 132 kV desde la estación transformadora Pilcaniyeu, que se nutre de un tendido que nace en Alicurá.


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