“Libertad de prensa”
“Nuestra misión –aunque modesta en este caso– es más difícil que la del juez; éste debe decidir sobre hechos, nosotros debemos alertar sobre lo que se hará. Es más compleja que la del médico, preocupado por devolver la salud a un enfermo; nosotros debemos intentar prevenir la dolencia de nuestro pueblo, procurando crear en su seno los anticuerpos necesarios para resistir la presión ejercida para esclavizarlo o idiotizarlo. ”El país, impulsado fatalmente por la naturaleza misma del proceso político que en él se desarrolla, apresura su marcha hacia la destrucción de valores fundamentales. ”El gobierno necesita atentar contra lo que se ha llamado derechos de la persona cívica, a los que se considera dependientes del derecho natural porque se refieren a una inspiración inscripta en la naturaleza del hombre. Esta verdad no requeriría comprobación, sencillamente es inconcebible la coexistencia de este gobierno y los derechos políticos. ”Pero sucede que esta categoría de derechos no está exclusivamente compuesta por aquellos que aseguran la participación de todos en la vida política, el sufragio universal o la asociación en partidos políticos. Lo que muchos no advirtieron es que comprende también la libertad de expresión y, consecuentemente, la libertad de prensa. ”En el actual régimen institucional argentino de la revolución los derechos y libertades reconocidos por la Constitución nacional no pueden ser ejercidos para oponerse ni obstruir ni siquiera perturbar los objetivos políticos (fines de la revolución) que son la esencia y el justificativo mismo de la Revolución Argentina y del gobierno de ella surgido. Al respecto, ya sabemos que las dictaduras producen rebeldías en unos y sometimiento en otros. Pero todo esto es solamente un aspecto del problema, el que se refiere a la destrucción de la libre expresión opositora. Necesariamente debe completarse con la difusión excesiva de la propaganda oficial. ”Ha de advertirse que no se trata simplemente de derechos políticos. La totalidad de los derechos humanos está seriamente amenazada. No se limita el régimen –no podría hacerlo aunque quisiera– a ejercer una coacción arbitraria que limita la libertad de cada uno en el campo político. Por el contrario, atenta contra la posibilidad de liberación del pueblo, contra la esperanza de concretar derechos que a veces sólo se declaman, contra la decisión de conquistar un mundo nuevo en el que la igualdad sea algo más que la cola de la urna. ”Todo está preparado para el operativo ‘pueblo’. Le quieren cambiar la mente y el alma. Los ideólogos del régimen han apostado al éxito final. Han depositado su fe en los mecanismos puestos en marcha. ”Nosotros seguimos apostando al pueblo y haciendo lo que está de nuestra parte para inducirlo a ejercer el derecho de resistir la opresión”. El presente artículo fue publicado por la revista “Inédito” el 8 de noviembre de 1967, a un año y medio del golpe de Estado del general Juan Carlos Onganía. El columnista firmaba como Alfonso Carrido Lura y era un reconocido abogado opositor al régimen que totalizó 96 columnas políticas en contra de la dictadura entre agosto de 1966 y mayo de 1972 y que en 1983 llegó a ser presidente de los argentinos: el Dr. Raúl Alfonsín. El artículo fue publicado hace 46 años; el país soportaba una dictadura, en este caso militar. Es asombrosa la vigencia de los conceptos después de casi media centuria. A modo de comentario, podríamos sencillamente apelar a la remanida frase “cualquier parecido con la realidad (actualidad) es mera coincidencia”, pero creo que el mensaje de este escrito del más reconocido demócrata de las últimas décadas me exime de cualquier otro comentario. Enrique Carlos Mogensen, DNI 8.217.108 Presidente del Comité UCR Bariloche 1983-1985 Presidente UCR Línea Bariloche Bariloche
Enrique Carlos Mogensen, DNI 8.217.108 Presidente del Comité UCR Bariloche 1983-1985 Presidente UCR Línea Bariloche Bariloche