Lito Cruz, de visita en el IUPA a través de la pantalla

Por Redacción

ROCA.- Más de 50 años dedicándose al arte sostienen lo que Oscar Alberto Cruz, más conocido como Lito Cruz, empezó a forjar cuando era apenas un adolescente de Berisso trasladado a Buenos Aires. Hoy, el reconocido actor y director no sólo sigue con una multiplicidad de proyectos sino que se hará un tiempo para charlar, mediante videoconferencia, con todos los que asistan al Instituto Universitario Patagónico de Artes (IUPA), mañana martes, a las 19 horas, en el Aula Mayor. Conocido por las generaciones más jóvenes por sus papeles de villano en tiras televisivas, el artista reparte sus horas entre su protagónico en la obra de teatro “Hombre mirando al sudeste”, basada en el filme de Eliseo Subiela; su escuela de teatro, donde lo acompaña su hija Micaela; la obra “La otra”, de Javier Daulte, en la que actúa su mujer, María Dutil; y el comienzo de grabaciones de una tira de ficción de Canal 13, “Sos mi hombre”, que en agosto llegará a la tevé. La pantalla grande también es parte del menú de opciones de este actor: filmó con conocidos directores, (Sergio Renán, “El sueño de los héroes”; Alejandro Doria, en “Contragolpe”, 1979 y “Darse cuenta”, 1984) y compartió cartel con infinidad de actores. En varias ocasiones representó algún personaje histórico, como Facundo Quiroga, en el filme “Facundo, la sombra del tigre”, o del prócer Juan José Castelli, en “La Revolución es un sueño eterno” (basada en novela de Andrés Rivera). “Hay muchas tareas que tiene un actor y, entre ellas, acompañar las reflexiones sobre procesos históricos que ha vivido la Argentina”, reflexionó el artista en una entrevista dada en mayo a un matutino nacional. Teatro comprometido y función pública Aunque el actor ha aparecido a menudo por televisión (“El elegido”, “El garante”, “Mujeres asesinas” y “Zona de riesgo”, por citar algunas), definitivamente es el teatro lo que moviliza su pasión. “El teatro no es algo que se enseña, es algo que se hace por necesidad humana: la necesidad de contar una historia, es un instrumento, no es un fin en sí mismo”, observó Cruz en una entrevista en “Página/12”. Ese amor por las tablas se vigoriza en la infinidad de proyectos en los que participó: con 72 años continúa pujando en esa búsqueda de profundizar, desde su actividad, una tarea social. Así lo demuestran las giras de Sueños de Milongueros, una puesta en escena que Cruz y María Dutil llevan por las cárceles del país, que también incluye un debate posactuación con los internos. No es la primera vez de Lito Cruz en un compromiso social. En 1993 y hasta 1995 asumió la dirección del Teatro de La Ribera, en el que realizó un trabajo de integración del teatro en los barrios. Hoy, además de la vasta actividad actoral y de dirección, preside el Consejo Provincial de Teatro Independiente (Buenos Aires), un organismo que fomenta el teatro de estas características.

El actor hablará mañana con el público, a las 19.