Lo hirieron de un balazo por no entregar el celular, en Allen
Los atacantes eran dos y le arrebataron el aparato.
ALLEN (AA).- Por resistirse a entregar su teléfono celular, un joven recibió un balazo en una de sus piernas. Dos sujetos encapuchados fueron los responsables del ataque. El hecho ocurrió el sábado cerca de las tres, cuando un chico de 22 años regresaba a su vivienda luego de haber visitado a su novia, en el barrio 150 Viviendas. Transitaba en bicicleta por la calle Mariani cuando en la intersección con Salta fue abordado por dos sujetos que se movilizaban en una moto. Según informó el comisario de la Unidad Sexta, Ricardo Graneros, los delincuentes le exigieron al muchacho que entregara su celular. La víctima se resistió y forcejeó con los ladrones pero de repente oyó una denotación y en ese instante los malvivientes se dieron a la fuga, llevándose el teléfono. El joven, de apellido Vargas, se subió a su bicicleta y pedaleó hasta el departamento donde vive, en la escalera 18 del barrio Santa Catalina. Al llegar a su casa notó que una de sus piernas sangraba y fue entonces cuando advirtió que había sido herido, al parecer, con un arma de fuego de un calibre menor. Luego, un familiar del muchacho lo llevó al hospital para que recibiera asistencia médica. El proyectil le causó un orificio de entrada, sin salida, a la altura de la pantorrilla. De acuerdo con las estimaciones de la policía se supo que los asaltantes le habrían disparado con un “matagato”. Unos 40 minutos más tarde la policía tomó conocimiento del hecho, cuando el personal de salud informó al comando radioeléctrico de la Sexta que había ingresado a la guardia una persona herida de arma de fuego. En las últimas horas los investigadores trataban de individualizar a los responsables del robo y la posterior agresión aunque no tenían pistas firmes. Sólo conocían que se movilizaban en una moto 110 cc, que sería color azul. También intentaban determinar por qué la víctima no pidió ayuda a dos agentes policiales que se encontraban de recorrida en la calle Tomás Orell, arteria que Vargas habría tomado para llegar hasta su departamento en el Santa Catalina.