Lo urgente complica la reforma estructural



Análisis

BRUSELAS (AFP).- Italia y España, tercera y cuarta economías de la zona euro, necesitan que la cumbre ofrezca soluciones rápidas que les permitan salir del agujero negro en el que se encuentran, la primera por su excesiva deuda y la segunda por la crisis de los bancos. La agenda de la cumbre está llena de ideas para salvar al euro, pero a España y a Italia sólo les sirven medidas contundentes inmediatas para reducir el acoso de los mercados. Por ello, boicotean el pacto de crecimiento que pretende inyectar 120.000 millones de euros para reactivar la economía, si no hay medidas para prevenir el acoso que sufren en los mercados de deuda. “Hay un problema clarísimo de sostenibilidad de la deuda en Europa. Mientras no se solucione eso todo lo demás no será creíble”, dijo una fuente de la delegación española. Entre las medidas para poner cortafuegos a la crisis de la deuda está la creación de eurobonos para mutualizar la deuda o la compra de deudas nacionales de los países en dificultades por parte de los fondos de ayuda europeos, como propone el jefe del Gobierno italiano, Mario Monti. Unas medidas que rechazan sin embargo los países partidarios de la mano dura de la austeridad y las reformas, con Alemania a la cabeza. El resto de propuestas, como la integración fiscal o la unión bancaria, sobre lo que no hay demasiada oposición, llevarán tiempo en ponerse en marcha y todavía más en dar resultados. Una de las palabras que más se escucharán en las reuniones de Bruselas será “soberanía”. Si el bloque desea concretar medidas para salir del atolladero, necesitará -según los expertos- dar pasos hacia una verdadera unión económica y fiscal, y ello supone trasvasar a Bruselas más competencias en materia económica y Monetaria.


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