Los amenazaron, los balearon y les quemaron el auto
Una mujer y sus cuatro hijos, están viviendo una verdadera pesadilla. Fueron baleados y amenazados de muerte por un grupo de jóvenes, que según dicen, son los mismos que asesinaron a su esposo. La víctima fatal fue un policía retirado. Luego de las amenazas y los balazos, le quemaron un Chevy que la familia estacionaba frente a su casa del barrio San Lorenzo. La policía no pudo dar con los jóvenes. Los prófugos habrían cometido un crimen en Bahía Blanca.
NEUQUEN – «Estamos desesperados, ya no sabemos qué hacer, no podemos seguir viviendo con miedo. Desde que asesinaron a mi marido que nos vienen amenazando y esta vez nos salvamos por poco. Son los mismos que mataron a Evaristo», al borde de las lágrimas, Marta Rosa Constanzo, la viuda de policía retirado Evaristo Andrés, relató el drama que sufre junto a sus cuatro hijos.
El pasado fin de semana los atacaron a balazos y les prendieron fuego un auto. En la noche del sábado les dispararon por una ventana mientras veían televisión, el proyectil pasó sobre sus cabezas y se incrustró en la puerta de chapa. A la madrugada del domingo les quemaron un Chevy que estaba estacionado frente a la vivienda que ocupan en la manzana 56 del barrio San Lorenzo.
«Imagínese el susto que nos llevamos con el estampido del tiro y las chispas que salieron de la puerta. Cuando me asomé, en el medio de la calle estaban el Renato y el 'Kunta' González, el Gerardo Huenchupán y otro que no reconocí», contó la mujer.
Los nombrados son buscados por la policía desde que se produjo el homicidio de Andrés, la noche del 28 de marzo de este año, acusados del crimen. Los tres, junto a Juan de Dios Alarcón Aguilar, quien fue absuelto recientemente después de estar detenido siete meses, integraban el grupo que atacó al ex policía.
En el juicio oral a Alarcón Aguilar, testigos presenciales del crimen apuntaron a Renato González como el autor de los disparos que terminaron con la vida de Andrés.
La mujer contó que los sujetos le gritaron: «vieja hija de puta, te vamos a hacer mierda, a vos y a tus hijos…». Señaló que los quieren intimidar para que no los acusen del crimen de su esposo.
Añadió que la siguieron insultando y amenazaron con seguir con los disparos, pero que la pronta aparición de un móvil policial los puso en fuga.
Al día siguiente, cerca de las seis de la madrugada, volvieron a despertarse sobresaltados. El Chevy que había sido de Evaristo Andrés, estacionado en la calle frente a la casa, era una bola de fuego incontenible.
«Seguro que le echaron nafta por los asientos, porque el fuego salía de adentro. Los bomberos vinieron a los pocos minutos, pero no pudieron hacer nada. Ya sé que no sirve más, pero lo tengo ¿qué voy a hacer? Es otro triste recuerdo», dijo Constanzo junto al al vehículo, que aún conserva el color mostaza en el capot y los guardabarros.
Silvina, la hija mayor de Marta, sostuvo que no le encuentra explicaciones a los ataques: «lo único que pensamos es que tienen miedo de que nos tomemos venganza, porque en el juicio y desde siempre se supo que ellos mataron a mi papá ¿Pero qué venganza vamos a buscar nosotros? Lo único que queremos es que nos dejen en paz».
La policía realizó distintos operativos para dar con los acusados de los atentados. Según fuentes cercanas a la investigación, se acepta que serían los González los autores del ataque a tiros. En tanto, no manejarían elementos firmes como para atribuirles también la quema del auto.
«Hicimos allanamientos en un puesto que los González tienen en la meseta, que siempre han usado como refugio, pero no los encontramos. Ocurre que se esconden en distintos lugares», comentó una fuente policial.
«Mire, si los quieren agarrar los tienen que ir a buscar a Villa Hipódromo. Están ahí, todos los saben. A veces también se van al puesto que tienen por arriba, pero no andan lejos», dijo otro miembro de la familia Andrés.
Trascendió que luego del homicidio de Andrés, los González y Huenchupán huyeron a Bahía Blanca. Y que hace unos días debieron abandonar aquella ciudad porque eran buscados por la policía, acusados de haber cometido un crimen.
«Se está trabajando y confiamos en que esta vez vamos a detenerlos», comentó una fuente policial.