Los chicos que ayudan al stand up paddle a crecer

Este deporte que combina el remo con tablas tiene su primera escuelita para niños y adolescentes, con el objetivo de promover las actividades acuáticas en una región pródiga en ríos y lagos.

Redacción

Por Redacción

“Está volviendo el furor por los deportes acuáticos”, resumió Agustín “Tincho” Palomeque acerca de una tendencia que se instaló fuertemente en el Nahuel Huapi. El impulsor del Stand Up Paddle (SUP) en la región encabeza, junto a Mery Serrao, la primera escuela que enseña las virtudes de un deportes que combina tablas y remos.

Palomeque dijo que la principal ventaja del SUP radica en su accesibilidad y sencillez de técnicas, que permiten acercar a cualquier persona a este deporte. Hoy la escuela cuenta con 30 niños y adolescentes, de entre 7 y 16 años, que se proyectan como el semillero de la región.

La metodología es semanal y se hace en forma exclusiva para residentes. “La idea fue acercar a los chicos al agua”, comentó Serrao acerca de una actividad que termina por explotar los cursos de agua que abundan en la Patagonia.

“Es un deporte súper seguro”, agregó antes de aportar detalles sobre las clases en las que se trabaja la “confianza” de los alumnos. El único requisito que piden los profesores es que los alumnos sepan nadar. Luego se les asignan tablas de SUP , trajes de neopreno, salvavidas y hasta cuentan con una correa para que no se separen de los elementos flotantes.

“Les damos técnicas para que entren bien seguros (al agua) y sobre todo que respeten lo peligroso que puede ser remar acá”, afirmó Palomeque advirtiendo de las corrientes, el frío y las fuertes ráfagas de vientos.

Las clases se imparten en Bahía Serena, en el kilómetro 12 de la avenida Bustillo. Allí, entre otras lecciones, se enseñan ejercicios de remada para contrarrestar el viento. Serrao asegura que este método “fortalece” a los chicos y les da la posibilidad de volver al agua sin dejarse atemorizar por las ráfagas.

La metodología que eligen es la del juego. “Jugamos a que los remos son espadas en su lucha contra el viento”, confió la encargada de un semillero que ya dio sus primeros frutos y logró que los adolescentes hayan comenzado a entrenar con un objetivo deportivo.

El caso inmediato es el de Natalia Zabaleta y Cristian Almonacid, los barilochenses que representaron al país en el mundial de Dinamarca.

“Se está armando una movida bastante fuerte”, añadió Palomeque acerca de un deporte que aún no conoce su techo en una ciudad que volverá a recibir la segunda fecha del circuito nacional de SUP, otra oportunidad para difundir el resurgir de los deportes acuáticos.

El único requisito que se les pide a los niños y adolescentes es que sepan nadar, ya que los elementos y trajes son provistos por los docentes.

Datos

El único requisito que se les pide a los niños y adolescentes es que sepan nadar, ya que los elementos y trajes son provistos por los docentes.

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