Los duros ganan otra vez
Análisis
Todos pidieron la tregua después de una semana de violencia entre Israel y los grupos radicales palestinos en la Franja de Gaza. ¿Pero a quién le sirvió esta guerra? ¿Y cuán grandes son las chances de que sea más que un breve cese del fuego temporal entre las partes? Los comentaristas árabes ven sobre todo a dos ganadores: el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y Khaled Mashaal, el presidente del politburó de Hamas. • Netanyahu bombardeó la infraestructura de Hamas y de esta manera sumó apoyos para las próximas elecciones: en las zonas afectadas por los cohetes viven casi un millón de votantes y en el resto del país el tema seguridad ganan apoyo en estos casos. • Mashaal, en tanto, fue elegido por Egipto como interlocutor en las negociaciones y logró una clara ventaja en la lucha interna de poder de Hamas. “Ahora el líder se llama Meshal”, dijo el diario “Al Shark al Awsat”. • El presidente egipcio Mohamed Morsi, heredero de los islamistas Hermanos Musulmanes, pudo perfilarse como mediador y granjearse la simpatía de Washington. Pero por razones políticas internas, también debe estar atento a no parecer demasiado cercano a los israelíes. Tal vez por esa razón no se presentó en persona y envió a su canciller Kamel Amr. Y de los perdedores: • El presidente palestino Mahmoud Abbas. Su iniciativa para que Palestina sea reconocida como “estado no miembro” en el seno de las Naciones Unidas –prevista para fines de noviembre– quedó muy debilitada por la guerra, que cambió el foco del escenario político. El espacio para soluciones políticas se ve cada vez más reducido. • Y aún no está claro si la desigual disputa servirá o dañará a Irán. Teherán se jactó de su ayuda militar a Hamas. Pero a mediano plazo podría ser reemplazado como socio de los islamistas por estados del Golfo como Qatar, nueva sede de Hamas, y Arabia Saudita. (DPA)