Los elegidos para tres noches de celebración
Serán jornadas llenas de espectáculos al aire libre. La oferta es de lo más variada y para todos los gustos. Los artistas nacionales llegan a la Confluencia con su mejor repertorio. El ritmo, el humor, el rock y lo romántico se darán cita en la tercera edición de la fiesta patagónica.
Shows
Carlos Oscar Peteco Carabajal Correa (58), compositor, cantor e innovador y admirado músico de La Banda, Santiago del Estero, ejecutante de guitarra, violín, percusión, quena, cerrará la primera de las noches de la Fiesta. “Volver a Neuquén es hermoso para mí porque tengo allí muchos amigos, siempre he sido recibido con mucho afecto y he hecho muy lindas presentaciones rodeadas del calor, el respetuoso silencio –confiesa sonriente Peteco– y el aplauso del público de esa región de Patagonia…”. Que además de cantar y bailar con sus chacareras, podrá disfrutar los sonidos del fenomenal grupo que lo acompaña, conformado por Daniel Patanchón y Homero Carabajal Cárpena en guitarra y coros, el bajista Juancho Farías Gómez, Martina Ulrich Cárpena Carabajal en percusión y voz, hija de Claudia y esposa de Demi, y el gran aerofonista y percusionista Jorge Cumbo. El extenso repertorio de Peteco fue interpretado por Músicos Populares Argentinos (MPA), Mercedes Sosa, Jacinto Piedra, Verónica Condomí, Los Chalchaleros, Los Fronterizos, Los Cantores de Quilla Huasi, Horacio Guarany, Soledad Pastorutti, Los Tucu Tucu, Teresa Parodi y tantos más. La guitarra es mi instrumento, la aprendí a tocar de chico. El violín, aunque es europeo, se ha identificado popularmente con el tango y en todo el noroeste ha quedado como tradicional del folclore, con un estilo para tocarlo, sin aprender ni saber la técnica, que le dio una característica al sonido y a la forma de ejecutarlo. “Yo lo incorporé como algo renovador y hoy lo sigo tocando como en las primeras épocas”.
El Choque Urbano (EChU) se subirá al escenario de la fiesta hoy, antes de la presentación de Peteco Carabajal. En años anteriores, EChU visitó Cutral Co, Añelo, Esquel, Comodoro, Caleta Olivia, Las Heras, San Antonio Oeste, Neuquén capital, además de participar en festivales y recitales en Holanda, Siria, Uruguay, Paraguay, Perú, Brasil, Colombia, Panamá, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Holanda y Corea del Sur. El elenco creado en marzo de 2002, hoy integrado por Sebastián Iglesias, María Paz Cogorno, Eduardo Virasoro, Martín Capdeville, Federico Lucía, Natalia Mussio, Soledad Mangia, Damián Martínez, Fabricio Ortolán, Eugenio Loza, Carla Kseiri, Sebastián Ablín, con dirección musical y conducción general de sus hermanos Santiago y Manuel, respectivamente, mezcla teatro y música en sus espectáculos “Fabricando Sonidos”, “La Nave” y “Baila!”, parte de los cuales ofrecerán en esta ocasión bajo el título de “El Choque Urbano en Concierto”. Iglesias (38) comparte sus impresiones previas al viaje a Neuquén. “A mí me encanta viajar por Argentina. A todos nos gusta salir de gira, encontrarnos con un público que tiene mucho carácter, pasión y efusividad. Nos atrae también sorprendernos con lo que hay en cada lugar. Cada vez que llegamos a un escenario nuevo, tenemos una prueba de sonido bien extensa porque además de testearlo, pasamos las coreografías o la puesta escénica a partir del espacio que nos toca ocupar. A veces es grande pero los tachos de luces no llegan a ciertos sectores, entonces hay que hacer modificaciones y así vamos moldeando desde lo que encontramos. La experiencia de adaptarse a cada terreno, a cada ámbito físico, de estar ahí, funcionar y ser efectivo como artista también, y la posibilidad de que nos vea tanta gente, hace un total muy placentero. El compromiso artístico que cada uno siente es de dejar todo sobre el escenario. Con esa idea salimos”.
Rubén Enrique Brieva (57) actor, humorista, bailarín y animador, papá de Bruno, Franco, Felipe y Rosario, hincha de Colón, exintegrante del trío Midachi, sube al escenario de la Confluencia con “Dadyman, recuerdos de barrio”, un racconto de sus mejores monólogos –parte de un trabajo silencioso de escritor que comenzó a sacar a la luz– que el sábado 21 expondrá ante la multitud. –Se va aprendiendo sobre la marcha y el oficio me va señalando qué le puede gustar a la gente. No puedo intelectualizar mucho sobre este tema. Creo que sé más o menos adónde apuntar para hacer reír al público. Tengo una esencia propia y le doy a eso. Después voy modificando cosas relacionadas con la producción, con temas organizativos del espectáculo, pero en el fondo sigo siendo yo, el mismo de siempre. Medio que actuando así, no me he equivocado. Yo hacía teatro en los 70 en Villa María Selva y recuerdo cuando mi viejo le decía a la vieja: “¡Ahí está el Alcón!”. Ésa es la imagen, la fotografía de entonces. No fui Alcón, pero llegué más contento, capaz. Le indican a Dady que le quedan pocos minutos para salir al aire en la mañana de Radio América. Comienzo de despedida y agradecimientos. “Che, loco, me interesa decir que la Fiesta de la Confluencia está entre las mejores a nivel nacional y eso no es porque yo voy”, concluye este creador que respeta y valora a todos los cómicos, pero disfruta de la risa de corazón, la espontánea, la fresca, la risa que no viene enganchada de un chiste formado en laboratorio, cuando está entre amigos.
Formada a fines del 87, la banda argentina de reggae Los Cafres vuelve a la región para reencontrarse con el público patagónico. Acompañados por la primera guitarra de Demián Marcelino, Manuel Fernández Castaño en saxo, el trompetista Guillermo Rangone, Andrés Albornoz en teclados, la guitarra rítmica de Víctor Raffo y Rolando “Cuchu” Duarte en percusión, constituyen Los Cafres, Gonzalo Albornoz en bajo, los teclados de Claudio Illobre, el baterista Sebastian Paradisi y Guillermo Bonetto en voz, quien así define la relación del cuarteto con el público. –Da más miedo un recital chico que uno grande. Si muchos conocen los temas es buenísimo; con veinte mil personas, si diez mil cantan, está buenísimo. Pero no sentimos ningún tipo de presión, nos centramos en hacer la mejor música que podamos… Siempre fue mayor la alegría por el reconocimiento de la gente. Creo que el secreto es que seguimos disfrutando de crear música y es algo que realmente hacemos con mucho amor… Y eso, de alguna manera, le llega al público. Yo me emociono en cada show, cada vez que alguien me agradece. El reggae es música sencilla, pero no fácil de interpretar. Tiene sus características especiales; no hay que tener miedo a las impurezas que son parte del género y que deben estar. Si cantás demasiado bien, no está muy bueno. El silencio tiene mucha importancia y que cada nota encuentre su lugar y su frecuencia. Es lo más simple y lo más difícil, a la vez. Para que te guste, necesitás una cierta onda, cierta forma de vivir y de ver las cosas.
La Confluencia desplegará, el domingo 22, los sonidos de Babasónicos, banda formada a principios de los 90 con la voz líder Adrián Rodríguez, el tecladista Diego “Uma T” Tuñón, Diego “Uma” el hermano de Adrián, en guitarra y voces, el batero Diego Castellano, Mariano Domínguez en guitarra y el bajista Gabriel Mannelli. Babasónicos, los dueños de una sólida trayectoria de más de dos décadas, cuya esperada participación en la fiesta neuquina define Diego Tuñón para Río Negro. –La semana anterior a la Fiesta de la Confluencia nos presentamos en el Cosquín (Rock) en Córdoba, que si bien tiene una magnitud enorme, enfrentamos a todo el país roquero. Ahora, en Neuquén, el asunto es distinto porque el ámbito es mucho más familiar. Igual el artista, con el tiempo –y Babasónicos lo ha intentado–, busca retratar pequeños universos y que no tengan que ver solamente con un lado del rock. Entonces, vamos a ver cómo logramos entretener a todo un público en el que algunos gustan del rock y otros no tanto. Pero, en verdad y como sabrás, no es la primera que nos presentamos en la región, ya estuvimos en la Fiesta de la Manzana (del año pasado) y es genial. Hace un largo tiempo que no andamos por la Patagonia, así que va a estar buenísimo.
Mientras Valeria Lynch prepara lo que será su recital sinfónico de junio en el Teatro Colón de Buenos Aires, el sábado 21, después de Dance Ability, Marcelo Piñero, La Brea y el humor de Dady Brieva, la intérprete de “Piensa en mí”, “Ámame en cámara lenta”, “Fuera de mi vida”, “Muñeca rota”, “Y tú no estás”, “Me das cada día más”, “Si tanto te amé”, “Como una loba” y “Soy tu ángel” ocupará el escenario de la fiesta con su celebrado “Valeria con todo”. –Sé que la Fiesta de la Confluencia es espectacular, en un marco imponente que organiza la provincia de Neuquén para rendir homenaje a nuestra identidad y a nuestras raíces. Estoy feliz de poder presentarme allí con mi música. Sé del fervor y la calidez de la gente y no dudo que la comunicación con ella, será mágica. Espero que el público esté tan ansioso como yo esperando que llegue el momento de estar juntos y unidos por la música. Le diría que le agradezco de corazón todo el cariño y el afecto que me demuestran incondicionalmente a lo largo de tanta música compartida, haciéndome sentir parte de sus familias, que me siento una privilegiada por ese cariño y que los espero el sábado para, de alguna manera, devolverles tanto amor y brindarles desde el escenario toda mi voz, mi alma y mi corazón.
En la noche inaugural una de las figuras que ocuparán el tablado central será el actor, imitador y humorista Miguel Ángel Cherutti (58), que trabajó en una veintena de obras teatrales, diez años junto a Nito Artaza, y actualmente desarrolla una carrera independiente. Reconocido por sus imitaciones de personajes tan disímiles como Luciano Pavarotti y Sandro, también canta tangos y se luce su propia voz. –En lo mío soy inimitable, multifacético, me animo a todo. Quiero disfrutar y festejar mi trayectoria –asegura el humorista que transita Argentina con su nuevo unipersonal. Cherutti (Estrella de Mar Mejor Labor Cómica 2012) vuelca en él su experiencia de más de tres décadas de actividad televisiva y teatral, en su reencuentro con el público que lo vio recorrer ciudades y pueblos de todas las provincias en sus inicios. –Es un año que se presenta con cosas muy lindas, como recorrer el interior del país gracias a una idea de Norberto Bacón, después de cumplir treinta y tres años de carrera entre Mar del Plata, Córdoba y la calle Corrientes. Para mí es algo distinto, me permite conocer otra generación de espectadores que no va al teatro, un auditorio masivo como el que concurre a esta clase de festivales. Voy con un programa carente de agresividad, con un contenido muy sano y una estructura tremenda en cuanto a producción. A esta altura que me toque hacer esto es para mí muy importante. Con la energía que tiene la fiesta, voy con un espectáculo basado en el condimento de la música y las imitaciones, con mucho, mucho ritmo.