Los gremios combativos rechazaron el acuerdo de la CGT y se movilizan
Moyano cuenta con el apoyo de UOCRA, UOM, SMATA, camioneros y otros más.
BUENOS AIRES (DyN).- En medio de una profunda crisis que dividió a la CGT y a diputados peronistas, y que derivará en un paro y concentración hoy de los gremios combativos, el gobierno avanzó en su búsqueda de consenso para la reforma laboral, proyecto que tratará hoy la Cámara de Diputados.
El acuerdo que selló el titular de la CGT, Rodolfo Daer, con el ministerio de Trabajo por la reforma despertó la ira de un importante grupo de gremios de servicios y la industria, que se alinearon detrás del camionero Hugo Moyano, líder del MTA.
En ese marco, el centro de Buenos Aires será hoy el escenario que servirá para medir las fuerzas de los sectores en pugna.
La CGT que representa Daer y dirigentes como Luis Barrionuevo (gastronómicos), Armando Cavalieri (comercio), Carlos West Ocampo (sanidad), Oscar Lescano (Luz y Fuerza) y Antonio Cassia (petroleros), entre otros, resolvió suspender el «cese de actividades» con movilización a la Plaza de Mayo tras el acuerdo con el gobierno.
Sus gremios estarán ausentes, como ocurrió ayer durante la reunión de un Comité Central Confederal opositor, dentro mismo de la CGT, que rechazó el acuerdo y respaldo la actitud combativa de Moyano.
En contra de la posición de los denominados «gordos» de la CGT, Moyano logró el apoyo para movilizar hoy a las 14, en Plaza de Mayo, a sus camioneros y los colectiveros de Juan Palacios, pero, sobre todo, a históricos gremios de la industria como los metalúrgicos, mecánicos y trabajadores de la construcción, además de judiciales y aeronavegantes.
En tanto, los gremios que estuvieron cerca de la Alianza y que conforman la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) de Víctor De Gennaro, se concentrarán a la misma hora frente al Congreso. Allí estarán los docentes de la CTERA, estatales, aeronáuticos, judiciales del interior y un sector de los metalúrgicos, entre otros.
El alto costo que debe pagar la CGT con su división contrasta con la satisfacción que reina en el gobierno, a pesar de que debió efectuar concesiones en el acuerdo con la CGT.
El proyecto consensuado permite, por ejemplo, que los convenios colectivos acordados a partir de 1988 tengan un plazo de dos años para renovarse, como pedía la CGT. Esto permitiría mantener siempre un convenio vigente y, por lo tanto, garantizaría la representación permanente del sindicato. Además, los gremios nacionales seguirán recibiendo la cuota sindical voluntaria de los trabajadores y sus dirigentes estarán presentes en todas las negociaciones.
De todas maneras, el gobierno impuso que siempre prevalecerán los acuerdos laborales de «ámbito menor».
En el afán por capitalizar el acuerdo con la CGT, los ministros de Trabajo, Alberto Flamarique y de Economía, José Luis Machinea, reunieron en la sede de la cartera laboral a los principales referentes del empresariado argentino, quienes dieron -con diversos matices- apoyo a la reforma laboral.
Además, el presidente Fernando de la Rúa encabezó en la Casa Rosada el acto durante el cual se firmó el acta del Consejo de la Producción y el Empleo, con el fin de lograr consenso social destinado a combatir la desocupación.
De la Rúa quiere que tengan participación en esa discusión los partidos políticos, las organizaciones empresarias, legisladores y sindicalistas, entre otros sectores de la sociedad.
Hoy el gobierno dará un importante avance en esa dirección cuando la Cámara de Diputados trate el proyecto de reforma laboral que fue consensuado entre legisladores de la Alianza y del PJ..
Moyano, en tanto, subrayó que «no nos va a temblar el pulso para tomar las decisiones que tengamos que tomar. No nos van a correr con la parada diciendo que no luchamos. Vamos a seguir luchando los años que sea necesario».
«A mí no me compran con prebendas»
«Yo no me entrego, no me vendo y no estoy solo», bramó el camionero Hugo Moyano, en un claro mensaje al ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, y al ala tradicional de la CGT que pactó con el gobierno levantar el paro en rechazo de la reforma laboral.
«A mí no me compran con prebendas, no me compran con promesas, yo estoy con los trabajadores», insistió el sindicalista, quien aseguró que hoy habrá marcha.
El dirigente camionero aseguró que no participó en la reunión del martes en el sindicato de los gastronómicos, en la que se resolvió el levantamiento de la protesta porque «no iba a convalidar una traición a los trabajadores».
Moyano también contestó al ministro Flamarique que había señalado que hablaría con el sindicalista para que deponga su actitud porque no quería que este «solo mañana en la plaza».
«Si el ministro de Trabajo cree que estoy solo, que se quede con los funcionarios, yo me quedo con los trabajadores» replicó.
«Yo voy a ir mañana a la Plaza de Mayo, con los trabajadores», dijo.
Apoyo político de los empresarios
BUENOS AIRES (DyN).- El gobierno recibió ayer el «apoyo político» al proyecto oficial de reforma laboral de los principales grupos económicos, pero no consiguió «ningún compromiso» para generar nuevos puestos de trabajo.
Cerca de cincuenta empresarios y dirigentes de las diversas ramas de la actividad económica se reunieron con los ministros de Trabajo, Alberto Flamarique, y de Economía, José Luis Machinea, en la sede de la cartera laboral, y celebraron el consenso que el gobierno alcanzó con un sector de la CGT para producir una reforma laboral que asesta un golpe al poder negociador de los sindicatos.
Luego del encuentro, Machinea afirmó que los empresarios brindaron un «apoyo político» al proyecto de reforma laboral, pero no asumieron «ningún compromiso» para generar nuevos puestos de trabajo, «ni tampoco se les pidió», aclaró.
En tanto, la Unión Industrial Argentina (UIA) dijo que la reforma impulsada por el gobierno «es un avance pero no satisface totalmente», ya que podría «afectar los salarios y las condiciones laborales de los trabajadores».
Luego de una larga reunión del Comité Ejecutivo de la entidad industrial en la cual se analizaron los alcances de la reforma laboral, el presidente de la entidad, Osvaldo Rial, le dijo a DyN que «hubiéramos deseado una reforma laboral que permita mejorar la competitividad disminuyendo costos pero sin afectar los salarios y las condiciones laborales».
«Es parte de la libertad»
BUENOS AIRES.- El secretario general de la CGT, Rodolfo Daer, ratificó ayer al camionero Hugo Moyano como candidato a sucederlo en la central gremial, y propició la libertad de adhesión respecto del paro y movilización convocado para hoy.
Asimismo, tras negar una fractura en la CGT, Daer defendió el acuerdo alcanzado con el gobierno, y recordó que la determinación de levantar la medida de fuerza la tomó la cúpula gremial.
El titular de la CGT reconoció que «hay un debate interno» en el seno de la central obrera por la decisión de Moyano de seguir adelante con la movilización, aunque aseveró que «el compañero Moyano es el candidato para el próximo congreso del 16 de marzo» donde elegirán a las nuevas autoridades.
«Acá, en forma mayoritaria, el movimiento obrero aprueba los logros alcanzados (en la negociación con el gobierno)», afirmó Daer y sostuvo que la reforma laboral «no es la mejor ley, pero tampoco es la fragmentación y atomización del sindicalismo». Al ser consultado sobre la marcha que el sector combativo de la CGT, encabezado por Moyano y el colectivero Juan Manuel Palacios realizarán mañana a Plaza de Mayo, Daer afirmó que «es parte de la libertad que existe y tiene enfoque muy respetables».
El proyecto no va en contra de nadie
BUENOS AIRES (DyN).- El presidente Fernando de la Rúa aclaró ayer que el proyecto oficial de reforma laboral no busca perjudicar a los sindicalistas y celebró «el consenso» logrado luego de lo que calificó como una «fuerte discusión» con los principales dirigentes de la CGT.
«El proyecto no va en contra de nadie sino que procura el bien de toda la sociedad», afirmó en el acto en el que se dio a conocer la Declaración sobre el Diálogo Social para el Empleo y la Competitividad que sellaron el gobierno, los empresarios y el ala dialoguista de la CGT.
En un clima cordial, que hasta pocas horas atrás parecía imposible, ayer dialogaron y se saludaron, casi como viejos amigos todas las partes de la disputa, con abrazos y felicitaciones mutuas por el acercamiento alcanzado.
Esta suerte de tregua fue alcanzada a última hora del martes, cuando luego de varias horas de negociación la cúpula de la CGT resolvió dejar sin efecto la medida de fuerza anunciada para hoy cuando la iniciativa laboral se trate en el recinto de la Cámara de Diputados.
«No han quedado satisfecho todos los sectores gremiales, siempre cuando se buscan consensos hay sectores que disienten, así es la democracia, no debe ser un elemento preocupante», reconoció el vicepresidente Carlos Alvarez al finalizar el acto.
En su discurso, el presidente hizo hincapié en dos puntos fundamentales: primero, en el logro del consenso luego de discusiones que calificó como «muy fuertes» y después en aclarar que el proyecto no apuntaba contra la CGT.
En un intento por tratar de demostrar públicamente que no hubo vencedores ni vencidos, el primer mandatario quiso «resaltar el consenso alcanzado en torno a una ley con fuerte debate en la sociedad».
Insistió en que «luego de una fuerte discusión se llegó a un acuerdo sustancial. Quiero que quede muy claro que el proyecto no iba en contra de nadie, sino para bien de todos», subrayó.
De la Rúa aseguró que «no nos podemos quedar quietos ante el desempleo» y por eso el gobierno propició nuevas normas que estimulan la creación de mano de obra.
BUENOS AIRES (DyN).- En medio de una profunda crisis que dividió a la CGT y a diputados peronistas, y que derivará en un paro y concentración hoy de los gremios combativos, el gobierno avanzó en su búsqueda de consenso para la reforma laboral, proyecto que tratará hoy la Cámara de Diputados.
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