Los invito a pensar
Los argentinos tenemos todo para dejar de ser una nación emergente e instalarnos en la línea de países con mayor desarrollo. Esta teoría se viene escuchando hace décadas pero seguimos en la tribuna mirando el juego de las grandes potencias. ¿Nos animaremos alguna vez a participar del juego dejando de ser meros espectadores?
Hablar de un acuerdo que nos permita competir y atacar a nuestro principal enemigo, que es el miedo, es hoy una utopía. Porque una gran porción de los argentinos miramos a los países desarrollados como monstruos que nos quieren arrebatar lo que tenemos: materias primas, agua, petróleo, minerales, recursos humanos, tierras, etc. La política argentina ya superó su fecha de vencimiento y amerita un recambio. Pero no de nombres o partidos, sino una manera diferente de ver los paradigmas que nos presenta el mundo globalizado. ¿Qué proyecto de país podemos construir si seguimos polarizándonos entre populistas y neoliberales? ¿Se puede pensar en un futuro mejor cuando la adicción al fanatismo no nos permite encontrarnos como argentinos y caminar hacia un fin común?
Diego Lucero, DNI 14.759.691
Diego Lucero, DNI 14.759.691