“Los legisladores y la comprensión de textos”

Por Redacción

En un informe puesto de manifiesto recientemente en distintos medios se indica que de 100 alumnos que ingresan a la escuela primaria sólo el 30% egresa del secundario y de ese porcentaje el 50% no comprende lo que lee. La noticia precedente me hizo pensar que los legisladores que no tengan compresión de textos, en tanto deben leer los proyectos que les son acercados por el Poder Ejecutivo o por cualquier ciudadano interesado en alguna cuestión relevante, no deberían acceder a la banca por carecer del recaudo de idoneidad, único exigido por el artículo 16 de la Constitución nacional para ocupar cargos públicos. Carecer de aptitud para entender la propuesta que se pretende convertir en una norma general les genera una incapacidad absoluta para ocupar la función, sea en el Senado, en la Cámara de Diputados o en cualquier organismo que tenga el rol de sancionar prescripciones para regir la vida de los ciudadanos. Así las cosas, mientras me enteraba en la web de las alternativas de la sanción de la ley que modificó el Código Civil, leí en el “Clarín” on-line el 2 del corriente, bajo el título “La diputada que votó el Código Civil completo pero que no sabe qué voto”, que la legisladora Ramona Pucheta –una diputada nacional oriunda de Curundú, Chaco, que llegó en diciembre del 2011 al Congreso representando al Frente por la Inclusión Social conducido por Raúl Castells, obtuvo una banca por la provincia de Buenos Aires y formó bloque propio en la Cámara de Diputados–, entrevistada por una emisora radial, no pudo decir qué había votado ni qué significaban algunos de los artículos de la reforma del Código, entre ellos los derechos de incidencia colectiva respecto de la propiedad privada y la fecha de entrada en vigencia de la ley. Afirmó al respecto: “Desconozco por qué entra en vigencia en el 2016” y finalmente, ante la pregunta de por qué no había votado para que el agua sea considerada un derecho esencial, apenas señaló: “Voté lo que a mí me pareció correcto, yo hice lo que mi conciencia me dijo”. Lo expuesto pone en evidencia que la legisladora, descontando que tal como es su deber leyó el texto de la ley que cambia tan drásticamente la vida de todos los argentinos, no comprendió el texto en borrador, circunstancia que la llevó a votar a favor de una propuesta que manifiestamente no entendía. Ello me lleva a proponer –para que esto no vuelva a suceder– que como recaudo de admisión en los órganos legislativos se tome al designado, antes de asumir, un riguroso examen de comprensión de textos por parte de eximios profesores de literatura a los fines de cumplir el recaudo de idoneidad exigido por nuestra carta magna y por respeto al pueblo, que delegó su soberanía con la exigencia de que sus mandatarios reúnan los requisitos y condiciones exigidos por la Constitución. Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 Zapala

Héctor Luis Manchini, DNI 7.779.947 Zapala