Los productores que lo usan lo defienden
Carlos Schrod es productor ganadero con campos en cercanías de Cardenal Cagliero y en la zona de camino a San Martín. Tiene implantación de agropiro en unas 1.100 hectáreas repartidas entre dos campos y se describe como un “fanático” del cultivo forrajero. “A todo el mundo se lo aconsejo, en años de seca he sacado animales gordos en muy buen estado, cuando en los rastrojos no queda nada”.
Las primeras plantaciones las hizo en el campo de Cagliero en el año 91 y hace unos tres años que no suma nuevas hectáreas de este forraje.
Detalla que lo usa como resguardo para cuando no tiene avena. “Tengo un cuadrado en reserva desde hace un año y aunque se ponga más alto no me importa porque la reserva está”. “Nunca me animé a sembrarlo solo, como cobertura; lo uso como cultivo acompañante, siembro trigo por delante y atrás voy con agropiro”.
Describe que en esta época se va terminando la avena por lo que pasa a utilizar agropiro. También lo tiene en cuenta para rehabilitación productiva, pero hasta ahora todo lote sembrado no lo vuelve a tocar, “lo siembro en mayo, junto con el trigo, y lo aguanto lo que más puedo, prácticamente un año, para usarlo de acuerdo a la necesidad que tenga”.
Por su parte, otro productor ganadero, Miguel Iturburu (foto), considera que el agropiro “anda bien porque en esta época, en campo de secano, con un poquito de lluvia enseguida repunta y al dejarlo que semille cada vez hay más cantidad”. Posee un campo hacia la zona de La Lobería, también dedicado a ganadería y algo de cereales.
Se sincera indicando que “empezamos a hacerlo sin saber qué íbamos a hacer”. Incursionaron en el cultivo “en forma desesperada ante la sequía, pusimos avena, después ryegrass perenne, centeno, sorgo y luego agropiro, todo en función de ver si parábamos la forma en que se volaba”. Tiene cerca de 40 hectáreas de este forraje que siembra con cincel y “un invento de cajón sembrador”. “El agropiro no me agradaba, dice, porque era muy seco a diferencia de otros cultivos, pero cuando me llegó el agua al cuello dije: hay que hacerlo”.
Las primeras hectáreas son del 2008 y detalla que lo comenzó a trabajar con gente de la AER Valle Inferior de INTA. Hoy tiene unas 25 ha de muy buena calidad y lo preserva de la hacienda cuando semilla para que lo haga bien. En el mismo espacio hay lotes experimentales de INTA.
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar