Luna de miel
La crisis del ISSN planteó el primer desafío para Gutiérrez. La Provincia tiene dólares y especula con la devaluación.
El gobierno que acaba de comenzar tendrá, con suerte, una fugaz luna de miel. En la jornada previa a su asunción, Omar Gutiérrez se encontró con una granada a punto de explotar que le dejó el gobernador saliente Jorge Sapag con una declaración. Fue cuando prácticamente dio por hecho que ese mismo día era posible la aparición de un decreto con un aumento de los aportes con el objetivo de equilibrar las cuentas del Instituto de Seguridad Social de Neuquén. Este es un organismo que desfinancia el propio Estado por el desvío de recursos, según se han encargado de denunciar con insistencia, y desde hace tiempo, los dirigentes de los gremios estatales. Los sindicatos finalmente ganaron una batalla al gobierno entrante en menos de 24 horas, porque el viernes firmaron un acta con las nuevas autoridades. El pacto establece que no se aumentarán los aportes ni se subirá la edad para jubilarse. Además se crea un espacio de diálogo para buscar soluciones “de fondo” a un organismo que, de acuerdo al último dato oficial conocido, cerrará el año con un déficit de 900 millones de pesos. Gutiérrez comenzó su ciclo con una marcha a pie hacia Casa de Gobierno que duró más tiempo que su discurso ante los diputados, de apenas 20 minutos. Podría interpretarse que hubo mayor cuidado en el detalle de la estética de la fiesta –caminata, movilización de afiliados y el partido de fútbol en el que intervino el gobernador– que en el discurso fundacional de una gestión. La línea de sucesión y el armado del gabinete dice mucho sobre distribuciones de espacios de poder dentro del MPN. La presencia de Alma Sapag, hermana del exgobernador, en la vicepresidencia primera es una pieza estratégica en la construcción silenciosa del nuevo tablero político sobre el que opera el gobernador saliente. Y el hecho de haber colocado a un diputado de la oposición en la vicepresidencia segunda habla de una debilidad numérica del oficialismo en la Cámara, que se vio forzado a negociar el puesto, pero también marca otro gesto político. El lugar que ahora ocupa Javier Bertoldi, del Frente para la Victoria, podría haber quedado en manos de algún legislador del espacio que lidera el intendente Horacio Quiroga. En definitiva, Mauricio Macri es el presidente y el nuevo aliado estratégico del MPN. Pero, como ya se sabe aquí, el partido provincial defiende su territorio con fuerza salvaje y hará todo lo posible para achicar los espacios de competidores con potencia de llegada. El equipo de gobierno que definió Gutiérrez expresa también la interna de su partido. El gobernador sumó mandos nuevos, pero también viejos conocidos. Hay sobischismo residual reciclado y Sapag mantendrá influencia, en especial sobre Energía, el área de su interés. Algunos como José Brillo, a cargo de Producción y Turismo, jugaron en diferentes espacios internos, incluido el del dirigente gremial de los petroleros, Guillermo Pereyra. Sapag ha dicho que se retira pero sus movimientos no acompañan esa expresión. En la última entrevista como gobernador dijo a este diario que avanzó con Gutiérrez en la creación de un puesto nuevo, una especie de líbero facultado para buscar inversiones en las áreas de hidrocarburos y energía. También comparó el traspaso de mando a una competencia de postas, pero aclaró que el cilindro no se suelta hasta que esté bien firme en la mano del que toma el relevo. La pregunta es: ¿cuánto tiempo le tomará a Sapag soltarle la mano a Gutiérrez? La nueva gestión tiene urgencias económicas por resolver. La más onerosa es el pago del medio aguinaldo. El dinero está, pero guardado en dólares en el banco, según confió un exfuncionario del gobierno ante de irse. La plata corresponde al último préstamo que la provincia tomó con el Credit Suisse por 115 millones de dólares. Sin embargo, las divisas no se liquidarán porque Neuquén especula con que el gobierno de Macri resuelva una pronta devaluación del peso. De cumplirse tal pronóstico, la Provincia habrá “logrado” una diferencia a su favor, pero el juego financiero dejará a un indefenso derrotado: el poder adquisitivo de los trabajadores.
Panorama de Neuquén
Gerardo Bilardo gbilardo@rionegro.com.ar