“Mala política”
En mi paso por la política descubrí lo que mis padres alguna vez me dijeron: “los políticos son todos iguales”, “la política es mentirosa y sucia”. En realidad no estaban tan equivocados pero cambiaría la frase por “en la política hay personas con escasez de valores, con falta de educación” (de la buena educación). En los días de campaña del 2011 vi personas movidas por un sueño, por un proyecto. Pude observar y sentir ganas, entusiasmo, predisposición, unión y, sin un peso, hubo gente que subió una torre de casi 20 metros para desplegar un cartel o para demostrar su fidelidad a la causa. Algunas de esas personas cuidaron las urnas con su vida cuando pensaron que había fraude; vi personas caminar todos los días visitando las casas en los lugares más alejados de la ciudad. Hoy muchas de esas personas están en casa con sentimientos de frustración, desilusión y hasta odio porque se les ha dado la espalda y hasta se les ha quitado el saludo sin ninguna explicación. Ahora no sirven, ahora son uno más pero conviviendo con una sensación de haber sido usados. Mucha gente me puede decir: “Eso pasa siempre”. Yo a eso respondo: “Somos seres humanos que nos movemos por sentimientos y, si nosotros cultivamos en ellos sentimientos de odio, rencor, egoísmo, tendremos un pueblo movido por la violencia”. Es hora de que gente con valores se involucre en la política, gente con educación que no genere violencia. No dejemos que el futuro de nuestros hijos dependa de la “mala política”. María Celeste San Martín DNI 25.406.303 Cinco Saltos
En mi paso por la política descubrí lo que mis padres alguna vez me dijeron: “los políticos son todos iguales”, “la política es mentirosa y sucia”. En realidad no estaban tan equivocados pero cambiaría la frase por “en la política hay personas con escasez de valores, con falta de educación” (de la buena educación). En los días de campaña del 2011 vi personas movidas por un sueño, por un proyecto. Pude observar y sentir ganas, entusiasmo, predisposición, unión y, sin un peso, hubo gente que subió una torre de casi 20 metros para desplegar un cartel o para demostrar su fidelidad a la causa. Algunas de esas personas cuidaron las urnas con su vida cuando pensaron que había fraude; vi personas caminar todos los días visitando las casas en los lugares más alejados de la ciudad. Hoy muchas de esas personas están en casa con sentimientos de frustración, desilusión y hasta odio porque se les ha dado la espalda y hasta se les ha quitado el saludo sin ninguna explicación. Ahora no sirven, ahora son uno más pero conviviendo con una sensación de haber sido usados. Mucha gente me puede decir: “Eso pasa siempre”. Yo a eso respondo: “Somos seres humanos que nos movemos por sentimientos y, si nosotros cultivamos en ellos sentimientos de odio, rencor, egoísmo, tendremos un pueblo movido por la violencia”. Es hora de que gente con valores se involucre en la política, gente con educación que no genere violencia. No dejemos que el futuro de nuestros hijos dependa de la “mala política”. María Celeste San Martín DNI 25.406.303 Cinco Saltos
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