“Malvinas: tiempo inaugural”
Los ídolos con pies de barro se han derrumbado; queda de ellos un vago recuerdo junto a una extraña sensación, antigua y crepuscular, como de alegre amargor, agridulce. Nuestra patria argentina transita el tiempo liminar de la resurrección que en la vibración mistérica de la historia dio comienzo otro 2 de abril, aquel de 1982. Cuando el espíritu de Malvinas, génesis del tiempo inaugural de Argentum, transfiguró las almas y las vocaciones y el ambiente dolido, cansino, de entonces trocó en una atmósfera plena de sentido orientando nuestro deber ser colectivo y la virtud epocal de la plenitud personal: la simiente del vértice y el horizonte, del santo y el héroe de esa cruz bien lograda que expresó Marechal. No es un tiempo olvidado; late en el esfuerzo y la esperanza conmovedora de los hijos de una tierra llamada a ser ella misma, lejos de la caricatura y la máscara con que vacuos prestidigitadores se empeñan en velar su rostro verdadero; supervive en el esfuerzo de las familias y las madres orfebres que renuevan la sangre patria en el tiempo augural de un mundo mejor. Malvinas: el paradigma señero, erecto y solitario sobre el cual aposentar la arquitectura de un nuevo tiempo, sepultando la demagogia estéril, la mentira vana, la falacia, la hipocresía y la variopinta expresión del oropel y la decadencia que, travestidos de democracia y populismo, han llevado a la Argentina al borde de un peligroso presente que algunas mentes esclarecidas ya perciben y dimensionan. En la continuidad del esfuerzo común para ser lo que debemos ser, aventando la nada que acecha en los abismos de la humana condición. ¡Honor y gloria a nuestro héroes! ¡Viva la Patria! Juan Manuel Castañeda, DNI 8.216.126 Roca
Juan Manuel Castañeda, DNI 8.216.126 Roca