Manuel León Castillo, inmigrante español arribado a América en el siglo XX



Don Manuel es uno de los claros ejemplos de la inmigración que vino a poblar estas prometedoras y desafiantes tierras de la Norpatagonia. Había nacido el 4 de febrero de 1903 en Estepa, provincia de Sevilla, España. Hijo de Carmen Castillo López Carbajal y Manuel León Camargo, que decidieron viajar a América en busca de nuevos horizontes. Llenos de esperanzas, en 1910 llegaron a nuestro país como tantos otros inmigrantes, osados viajeros que se embarcaban meses y meses y que, a su llegada, contribuyeron al desarrollo de esta incipiente nación.

Primero se asentaron en la ciudad de Buenos Aires, en el barrio de La Boca, en calle Montes de Oca 956. Cercana a su domicilio estaba la fábrica de galletitas Bagley, donde trabajaron el padre y los hijos mayores.

Recuerda su nieta: “Cuando terminaban las tareas, la empresa les regalaba los recortes de galletitas, que su mamá preparaba en elegantes paquetes y vendía en el conventillo de La Paloma, que era el lugar donde vivían”. En 1920, un pariente que estaba radicado en Aluminé convenció a los padres de Manuel de venir a vivir a una de sus estancias y así “poblar la Patagonia”. Como no se lograron adaptar al riguroso clima del lugar, decidieron comprar una chacra en Colonia Agrícola de Paso Aguerre, donde se radicaron; allí se dedicaron a la agricultura y cría de ganado.

En ese lugar Manuel conoció a Aurora Alegría Sánchez, con quien se casó y tuvo nueve hijos: Horacio, Esteban, Carmen, Diana, Telma, Julia, Manuel, Juan y Estefanía, nacida en esta ciudad neuquina. 17 nietos y 19 bisnietos completan la historia familiar.

A mediados del siglo, en 1951, Manuel y Aurora se trasladaron a la ciudad de Neuquén para que sus hijos pudieran concurrir a la escuela. Compraron un terreno en calle Misiones 777, donde vivieron toda su vida.

Los hijos mayores concurrieron a la Escuela N° 121 y los menores a la Escuela N° 61. Manuel se desempeñó en variadas tareas para solventar los gastos de su numerosa familia, y luego ingresó a trabajar en la Municipalidad neuquina: muchos de los pinos que hoy se alzan sobre la avenida Argentina fueron plantados por él, según el recuerdo de su nieta Andrea Fabiana. Una vez jubilado ingresó a trabajar como sereno en el hospital Ados; terminada la obra, ingresó como jardinero en el antiguo Instituto Obra Social del Ejército, IOSE, ubicado en la esquina de Avenida Olascoaga y Perito Moreno, donde cultivó muchas amistades, fruto de su amable personalidad.

El jardín de la cooperativa era uno de los mejores conservados, y era admirado por los hermosos rosales y prolijidad de sus cercos de ligustrina. Trabajó allí hasta que sus años ya no se lo permitieron.

El 11 de julio de 1991, con 88 años de edad, falleció en esta ciudad, que lo había recibido tantos años antes con los brazos abiertos.

Este es el homenaje de su hijo Esteban y su nieta Fabiana a este maravilloso abuelo, padre y pionero, de valores intachables, que caminó y sembró desde plantas que actualmente adornan la ciudad hasta una gran cantidad de amigos y gente que lo quiso.

Vaya entonces nuestro homenaje, y el de sus hijos, nietos y bisnietos a Manuel, tan reconocido y querido por todos los que lo conocieron, porque sembró belleza allí donde se encontrara, una belleza que trascendió por mucho los límites del siempre impecable jardín de la Cooperativa IOSE.

Andrea Fabiana León

DNI 18.435.343

Beatriz Carolina Chávez

DNI 6.251.256

Neuquén


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