“Manzanas blancas”: citarán al fiscal Romero
Su par porteña le pidió la indagatoria. Él niega todo
Archivo
Tras conocerse el detalle de los testimonios de dos hombres detenidos en el Alto Valle que vincularon a exfiscal de Allen, Ricardo Romero, con el caso “Manzanas Blancas”, el funcionario –actualmente en funciones en Roca– volvió a negar las imputaciones. Ahora deberá hacer un descargo formal ante la Justicia Federal en lo Penal Económico de Buenos Aires, porque la fiscal porteña María Rivas Diez pidió que lo citen a indagatoria. Ayer el diario Infobae difundió frases registradas en las testimoniales recibidas entre diciembre y mayo pasado por la fiscal de Roca Ana Benito y su adjunta, Julieta Villa, en el marco de actuaciones propias. La funcionaria remitió a la justicia porteña los relatos por su posible valor probatorio para la causa por el contrabando de 3,5 toneladas de cocaína en manzanas de la zona, descubierto en junio del 2010. Los testimonios, tal como publicó “Río Negro” el 20 de junio, son de los detenidos M. A. y E. S., quienes arrojaron sospechas sobre Romero –exfiscal “en Comisaría” de Allen y excomisario– y sobre un abogado de esa ciudad, de apellido Oviedo, adjudicándoles “negociaciones poco transparentes relacionadas con el narcotráfico”. Según el diario citado, M. A., que es hermano de un conocido narco de Allen asesinado en el 2011, “declaró que el fiscal le ofreció trabajar para él y vender droga, y lo amenazó de armarle causas en caso de que se negara. (…) le prometió que si quería “vender droga para ellos y que le manejara el barrio, podía poner tres quioscos””. También dijo, según Infobae, que la droga llegaba a Allen desde “Buenos Aires y por avioneta” y que un hombre “al que le decían Evo Morales (…) era quien proveía la droga que se vendía en la zona y que “trabajaba” para el fiscal”. El otro testigo, E. S., dijo que trabajaba como estibador en el galpón (de Nelson Hinricksen, el empacador de Allen detenido en Buenos Aires) y que cargaba camiones diez camiones por semana “de merca, manzana y gilada”. Dijo que “llenaba la caja la mitad de fruta y la otra mitad de merca, y luego fruta” y que por las noches Romero “solía ir” al galpón, aunque no sabía con qué fines. Ayer el fiscal negó “absolutamente” cualquier relación y dijo no haber sido notificado de nada. Afirmó que las declaraciones de M. A. y E. S. fueron “inducidas” por policías como represalia por su actuación al frente de la Fiscalía Descentralizada de Allen y que son parte de una “campaña tendenciosa” contra él y contra un oficial de la Brigada al que no identificó, pero que sí fue mencionado por los detenidos. Dijo además que se puso a disposición de la Justicia Federal. (Redacción Central)
Archivo
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora