Más de 20 años después, contó abusos de su padre
Es una de mujer que vive en Sierra Grande, pero que residía en Cipolletti. Su causa había llegado a la Fiscalía N° 4 de Viedma, pero se quemó en el incendio del 2015.
CIPOLLETTI (AC).- Cesia Moreira vive en Sierra Grande, tiene 34 años, dos hijos y un pasado aterrador. Luego dos décadas de silencio, y sin el acompañamiento de sus familiares, denunció públicamente que su padre biológico, un ex pastor evangelista de Cipolletti, que tiene más de 70 años, abusó de ella durante, al menos, cuatro años. A ello se le suma que la causa que había iniciado, desapareció en el incendio del edificio donde funciona el Superior Tribunal de Justicia, en Viedma. “Sufrí abusos por parte de él hasta los 12 años. Mis primeros recuerdos son desde los 8 años pero no sé si antes también hubo”, detalló Cesia que en 2013, cuando se enteró que su sobrina pasó por el mismo tormento, realizó la denuncia en la comisaría 13 de Sierra Grande. El año pasado se enteró que la causa no avanzaba. “Un día fui a la fiscalía y me dijeron que se había quemado el expediente”. La causa por abuso sexual llegó a la fiscalía N° 4 de la capital rionegrina, pero se perdió en el incendio ocurrido el 26 de julio de 2015. Pero por la pérdida del documento le informaron que debe hacer todo de nuevo. “Para seguir con la causa necesito ser querellante y pagar por un abogado. Algo que ahora no puedo hacer”. Cuando decidió llevar la denuncia a la justicia nadie de su familia la quiso acompañar porque “quisieron cuidarlo a él”. En su relato Cesia admite que todos en su familia sabían de la situación pero prefirieron callar. “Yo también pensé que iba a cambiar pero después me di cuenta que no. Mi mamá sabía todo lo que pasaba y lo tapó”. Con el paso del tiempo, la mujer que vivió en Cipolletti, tomó dimensión de la gravedad de los hechos. Pero la decisión de ir a la comisaría fue una noche que su hermana la llamó angustiada para contarle que su hija (la nieta del pastor) había pasado por la misma situación, pero “al otro día se arrepintió”.
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CIPOLLETTI (AC).- Cesia Moreira vive en Sierra Grande, tiene 34 años, dos hijos y un pasado aterrador. Luego dos décadas de silencio, y sin el acompañamiento de sus familiares, denunció públicamente que su padre biológico, un ex pastor evangelista de Cipolletti, que tiene más de 70 años, abusó de ella durante, al menos, cuatro años. A ello se le suma que la causa que había iniciado, desapareció en el incendio del edificio donde funciona el Superior Tribunal de Justicia, en Viedma. “Sufrí abusos por parte de él hasta los 12 años. Mis primeros recuerdos son desde los 8 años pero no sé si antes también hubo”, detalló Cesia que en 2013, cuando se enteró que su sobrina pasó por el mismo tormento, realizó la denuncia en la comisaría 13 de Sierra Grande. El año pasado se enteró que la causa no avanzaba. “Un día fui a la fiscalía y me dijeron que se había quemado el expediente”. La causa por abuso sexual llegó a la fiscalía N° 4 de la capital rionegrina, pero se perdió en el incendio ocurrido el 26 de julio de 2015. Pero por la pérdida del documento le informaron que debe hacer todo de nuevo. “Para seguir con la causa necesito ser querellante y pagar por un abogado. Algo que ahora no puedo hacer”. Cuando decidió llevar la denuncia a la justicia nadie de su familia la quiso acompañar porque “quisieron cuidarlo a él”. En su relato Cesia admite que todos en su familia sabían de la situación pero prefirieron callar. “Yo también pensé que iba a cambiar pero después me di cuenta que no. Mi mamá sabía todo lo que pasaba y lo tapó”. Con el paso del tiempo, la mujer que vivió en Cipolletti, tomó dimensión de la gravedad de los hechos. Pero la decisión de ir a la comisaría fue una noche que su hermana la llamó angustiada para contarle que su hija (la nieta del pastor) había pasado por la misma situación, pero “al otro día se arrepintió”.
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