“Me daban ganas de llorar en nombre de mi padre”

Redacción

Por Redacción

En recuerdo de mi padre… hombre de campo de la provincia de Buenos Aires, siempre decía que desde Perón en adelante la gente de campo fue respetada. Después del conflicto del campo por la famosa “125”, yo pensaba: gracias a Dios que el viejo no está para ver en lo que se ha convertido el “peronismo”. Después de escuchar a Aníbal Fernández y a Pichetto verter sus opiniones sobre los chacareros, me daban ganas de llorar en nombre de mi padre. Yo sé lo que significa el trabajo de campo, crecí viéndolos sufrir cuando venía la sequía, la piedra que arrasaba con todo, y cuando era época de bonanza se trataba de recuperar lo que se había perdido. En nombre de mi padre no aflojen, háganse respetar. Esta gente no los puede entender, porque nunca agacharon el lomo, salvo para jugar al golf. Irma Rivero Leguizamón, DNI 4.466.034 Neuquén


En recuerdo de mi padre... hombre de campo de la provincia de Buenos Aires, siempre decía que desde Perón en adelante la gente de campo fue respetada. Después del conflicto del campo por la famosa “125”, yo pensaba: gracias a Dios que el viejo no está para ver en lo que se ha convertido el “peronismo”. Después de escuchar a Aníbal Fernández y a Pichetto verter sus opiniones sobre los chacareros, me daban ganas de llorar en nombre de mi padre. Yo sé lo que significa el trabajo de campo, crecí viéndolos sufrir cuando venía la sequía, la piedra que arrasaba con todo, y cuando era época de bonanza se trataba de recuperar lo que se había perdido. En nombre de mi padre no aflojen, háganse respetar. Esta gente no los puede entender, porque nunca agacharon el lomo, salvo para jugar al golf. Irma Rivero Leguizamón, DNI 4.466.034 Neuquén

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