Nación planea lanzar la Ronda 2 de offshore como acto de soberanía

El objetivo es extender los permisos de exploración en el Mar Argentino para tratar de sumar recursos hidrocarburíferos. El año pasado la primera ronda por muy positiva. Los trabajos de sísmica se suspendieron en mayo por el invierno.





La exploración de los recursos bajo el mar es aún incipiente en Argentina a pesar de la extensión de la costa.

La exploración de los recursos bajo el mar es aún incipiente en Argentina a pesar de la extensión de la costa.

Por Maximiliano Flores

La Subsecretaría de Hidrocarburos de la Nación, que conduce Juan José Carbajales, empezó a analizar en las últimas semanas el lanzamiento de una segunda ronda para la exploración offshore (costa afuera) de petróleo y gas en el Mar Argentino.

Por ahora sin fechas definidas, la Ronda 2 será oficialmente nombrada como un acto de “soberanía” del Estado sobre sus recursos hidrocarburíferos, mientras se mantiene latente el conflicto con Gran Bretaña por las Islas Malvinas, Sandwich y Georgias del Sur.

Explorar la plataforma continental es un acto de soberanía en sí misma, al tiempo que constituye un elemento más en pos de la reivindicación histórica de nuestro país sobre las Islas Malvinas”, comunicó la Secretaría de Energía días atrás.

A mediados del año pasado, la Ronda 1 del concurso internacional tuvo un amplio interés, que desembocó en la adjudicación para 9 consorcios de petroleras locales y multinacionales de un total de 18 áreas, que implican en una primera etapa una inversión de 724 millones de dólares.

Las áreas adjudicadas cubren una superficie total cercana a los 95.000 kilómetros cuadrados y muchos de los permisos adjudicados comprenden superficies que forman parte de los nuevos límites de la Plataforma Continental Argentina (PCA) bajo jurisdicción del país, establecidos en 2017.

Vega Pléyade es uno de los pocos desarrollos del país.

Las tareas de prospección sísmica en las cuencas Argentina Norte, Austral y Malvinas Oeste empezaron en diciembre del año pasado y se prolongaron hasta mayo de este año. Allí se cerró la primera ventana temporal de exploración en su etapa más temprano, antes de la llegada del invierno.

Una fuente consultada por este medio comentó acerca de los problemas para el cambio de la tripulación de los barcos que generó la pandemia. Pero las petroleras consultadas argumentaron que el fin de los trabajos de sísmica se debió exclusivamente a la época del año, cuando las bajas temperaturas y los vientos dificultan las tareas.

En base a la experiencia del Presal, en Brasil, los geólogos creen que en las profundidades de la costa argentina puede haber formaciones ricas en recursos petrolíferos.

En números

8
años es el plazo que tienen las empresas adjudicatarias de los permisos de exploración para realizar sus primeros pozos.

También hay una gran curiosidad sobre la zona, dado que es una de las pocas del mundo que no está explorada y hay empresas internacionales que sostienen la teoría que podría compartir la riqueza de recursos que tiene la costa de África.

La filial nacional de la francesa Total, con Vega Pléyade, despuntó en los últimos años en la Argentina con la producción de gas. Además, está en carpeta el proyecto Fénix, que viene demorado desde 2018 por los constantes cambios regulatorios y económicos.

Las empresas estatales YPF y la chilena ENAP también son líderes en offshore, con el Área Magallanes en su poder.

El ex secretario de Energía, Daniel Montamat, suele repetir que el país fue poniendo cada vez más bombillas en el mismo mate, y lo que se necesitaba en materia petrolera era un nuevo mate. Es decir, explorar más, para tener de donde extraer los recursos, que se renueven las reservas y mantener las esperanzas sobre la producción.

Por supuesto, esta licitación deberá esperar a que el Gobierno haga público el proyecto de la nueva Ley de Hidrocarburos, que viene demorado al menos desde marzo, antes del impacto de la pandemia en el país.

Al margen de ello, en caso de éxito, la producción de petróleo costa afuera no podrá ser masiva al menos hasta mediados de esta década. La primera etapa de exploración es por 4 años; la segunda, atada a que los adjudicatarios hagan un pozo, es por otros 4 años; mientras que una tercera etapa, en caso de hacer falta, sumará otros 5 años.

Los costos de extraer petróleo y gas en el mar son, obviamente, mayores que los del no convencional, en Vaca Muerta. No obstante, el Gobierno está decidido a avanzar en opciones que puedan atraer inversiones internacionales.


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