Niegan irregularidades denunciadas por Uocra
SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM).- Para el municipio no hay irregularidades en la obra del gimnasio de Chacra 2, a pesar de que la Uocra denunció anomalías en materia de contratación laboral y precariedad en las condiciones de trabajo. En un parte de prensa, la comuna sostiene que “esta obra fue adjudicada por concurso de precios a la empresa Fines de Zapala y tiene características de obra industrial”. Se trata de cabriadas y correas metálicas, que requieren el uso de una grúa de 16 toneladas y mano de obra especializada para soldadura en altura. La empresa contratista, explica, tiene en su dotación “personal con experiencia en estos trabajos de ingeniería industrial, que los ha destinado a la presente obra. Para los trabajos en altura -continúa- los operarios cuentan con arneses con cabo de vida y gancho amplio, según las especificaciones de seguridad correspondientes. Asimismo la totalidad de los ayudantes de obra han sido contratados en nuestra localidad”. La Uocra, conforme el acta de inspección firmada por los trabajadores en la obra, había detectado que el “personal que trabaja en altura no está calificado ni tiene los elementos de seguridad; ningún operario usa casco de seguridad; y el 85% del personal proviene de la ciudad de Zapala”, situación violatoria de la ordenanza, que obliga a que los trabajadores contratados tengan en un 95 % radicación mínima de dos años en San Martín. Sin embargo, el escrito municipal contradice esas observaciones que la Uocra formuló en tono de denuncia, incluso con una fuerte crítica a la secretaría de Obras Públicas del municipio, por la laxitud de los controles. En su respuesta, la administración de la intendenta Frugoni -que recorrió las obras- recuerda que en 2008 la actual gestión “ordenó la situación por la que atravesaba esta obra financiada por el gobierno nacional, debido a una problemática con la empresa constructora, que estaban paralizados desde agosto del 2007”. Asimismo, dice, existía una aprobación del municipio de certificación de la obra, que en la realidad no superaba el 18 % del avance pero registraba una certificación de un 37 %, lo que produjo un entredicho legal y derivó en una investigación judicial. Por último, señala que la empresa constructora que tiene a su cargo el techado del polideportivo cuenta con un ingeniero con especialidad laboral, que “ha realizado la presentación del legajo técnico requerido por la ART contratada, estando este aspecto legal en regla de acuerdo a las leyes correspondientes”.