No cesan las agresiones a policías en Las Grutas

Fue el cuarto herido en pocos días en la villa.

Por Redacción

LAS GRUTAS (ASA).- Nuevamente un policía fue seriamente agredido en Las Grutas. Esta vez fue un oficial, que trató de contener una gresca callejera y terminó con el tabique de su nariz fracturado. El agresor fue uno de los hombres que formaban parte del numeroso grupo. Mientras uno de ellos inició un forcejeo con el uniformado, el otro le asestó un brutal golpe de puño, que le produjo la lesión. El hecho se sumó a dos episodios ocurridos en las últimas horas, en los que fueron golpeadas dos mujeres policías y otro agente se fracturó la primera falange de uno de sus dedos a causa de una pedrada. En este caso todo ocurrió ayer a primera hora de la mañana, en las inmediaciones de un boliche ubicado a la altura de la Segunda Bajada. A la salida del lugar alrededor de 20 sujetos comenzaron a agredirse. Luego se dispersaron y quedaron cerca de ocho individuos, que continuaron la riña a una cuadra del lugar, en la esquina de la calle Bariloche al 800. Hasta allí llegó un móvil policial con dos efectivos, que bajaron para tratar de disuadir a los violentos. Sin embargo pronto se convirtieron en el blanco las agresiones, y uno de ellos recibió el puñetazo que le quebró el tabique. Momentos después llegaron algunos refuerzos, que lograron detener tanto al que le asestó el brutal golpe como al que lo inmovilizó mientras le pegaban. Se trata de dos hombres de 26 y 27 años, oriundos de Villa Regina. Según relataron fuentes policiales los turistas habían llegado para despedir el año en la villa. Ambos fueron arrestados en el marco de una causa caratulada como “lesiones graves”, que se tramita en el Juzgado de Instrucción 2. Por otra parte el miércoles alrededor de las 17 fueron detenidos dos hombres y una mujer oriundos de Gral. Roca, por hurto in fraganti. Tanto los varones como la chica fueron interceptados por la policía luego de que se llevaran una billetera, un i Pad y otros objetos de un automóvil que estaba estacionado en la calle Antonio Abad al 700. El rodado, de marca Citröen, es propiedad de un vecino del balneario, que bajó a efectuar una diligencia. En ese momento los malvivientes aprovecharon para abrir el auto y alzarse con sus bienes. Un oficial que se hallaba de franco vio la maniobra y les avisó acerca de lo ocurrido a unos compañeros que efectuaban una ronda por el lugar, que los aprehendieron a unas cuadras de allí.