No se combate un gran incendio con baldes con alas

El poder del fuego que se desarrolló en Chubut es devastador y está destruyendo un patrimonio biológico incalculable y prácticamente irrecuperable, el paisaje, diferentes especies autóctonas, la economía familiar y el turismo.

Por Redacción

COLUMNISTAS

Qué tenemos

Actualmente el país cuenta con modelos de aviones usados en pulverizaciones aéreas en la agricultura, más conocidos popularmente como aviones fumigadores, que se adaptaron para el combate de incendios forestales. Debemos saber que estos pequeños hidrantes son sólo «baldes con alas» para apoyar el combate terrestre. Estos pequeños aviones, según los expertos en combate de fuego, deben ser utilizados preferentemente en el ataque inicial, en los primeros momentos y siempre que sean incendios de poca dimensión o bien en focos pequeños de incendios más grandes.

Según informó oportunamente la Sayds, estos hidrante son aeronaves monomotor con capacidad para 2.500 litros de agua y con un motor de 1.000 caballos de fuerza.

Estos avioncitos son los que usa el Plan Nacional de Manejo del Fuego y que la señora presidenta de la Nación, en su discurso del 2012 durante el acto de presentación de autobombas para dicho programa, anunció: «En este Plan Nacional del Fuego, también estamos con 26 aviones hidrantes, con una inversión de 53, 57 millones de pesos».

Según este anuncio, faltarían llegar a Chubut veinte aviones para combatir el fuego.

Deberíamos tener

Se necesitan al menos dos aviones anfibios hidrantes del tipo Bombardier 415, antes denominado Canadair CL-415, apto para ser operado desde tierra o agua y diseñado y fabricado específicamente para la lucha contra incendios forestales.

Este avión puede cargar en el mar o en un lago 7.500 litros en doce segundos y lanzarlos en igual tiempo sobre la zona de incendios, pudiendo realizar nueve lanzamientos dentro de una hora y arrojar 55.300 litros de supresor de agua, y su coste es de 26 millones de dólares.

Para comparar, el 415 es un turbohélice anfibio equipado con dos motores de 4.750 caballos de fuerza, más del doble de potencia de un cuatrimotor Hércules C-130.

Este avión anfibio opera en diferentes servicios en varios países, desde ataque a fuegos forestales a lucha contra derrames de hidrocarburos en el mar. También puede ser adaptado para transporte de materiales y personal, acciones de búsqueda y rescate o reconocimiento aéreo.

España tiene 25 Canadair entre el CL-215T, dos CL-415 y cinco CL-215 con motor a pistón. Este país tiene una superficie de 504 645 km² y Argentina ocupa unos 2.780.400 de km².

Nunca se compró

Desde el 21 de abril al 2 de mayo de 1997 tuvimos en exhibición un Canadair CL-415 C-FZYS (c/n 2029) perteneciente al fabricante canadiense Bombardier.

Como se puede leer en el diario «Clarín» del domingo 27 de abril de 1997, «El presidente Carlos Menem y otros funcionarios del gobierno vieron ayer en plena tarea a un avión canadiense especialmente diseñado para la lucha contra incendios forestales. El entonces ministro de Defensa, Jorge Domínguez, anunció: «Estamos considerando la compra de aviones de esta clase para combatir los incendios en el sur argentino»».

En el 2008, la Honorable Cámara de Diputados de la Nación había comenzado este pedido que transcribimos y que hasta el presente no prosperó o el proyecto se traspapeló: expediente Nº 1575-D-2008, trámite parlamentario 28 (18/04/2008).

Sumario: «Solicitar al Poder Ejecutivo destine los fondos para la adquisición de dos aviones hidrantes anfibios de recarga rápida con el objeto de combatir incendios forestales». Giro a comisiones: Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano.

Durante el 2013 la senadora María Noemí Sosa presentó el siguiente proyecto con el número de expediente 3896/13. «Proyecto de comunicación solicitando las medidas para gestionar la adquisición de un avión hidrante Bombardier CL-415, destinado al combate de incendios forestales y de pastizales en todo el país». Mesa de entrada 30/10/2013. Giros del expediente a comisiones: de Presupuesto y Hacienda. Orden de giro: 1.

Pero el año parlamentario finalizó y ahí quedó. Nuestra pregunta es: ¿será tratado favorablemente alguna vez?

Conclusión

Hoy se está quemando una de las joyas más preciadas del bosque andino-patagónico y nos preguntamos, cómo haría la señora Mirtha Legrand: «Lo compran o no lo compran…».

Los delitos de «lesa naturaleza» se deberían castigar con la misma severidad que los de «lesa humanidad».

(*) Presidente de la Asociación Amigos de los Parques Nacionales (AAPN). Experto de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas

NORBERTO OVANDO (*)