“No tenemos información de
La cabeza de la ONG que lucha contra la corrupción en Venezuela sostiene que en las presidenciales para suceder al fallecido Hugo Chávez habrá “cero transparencia” y “uso discrecional de fondos públicos”
Entrevista: Mercedes De Freitas, titular de “Transparencia Venezuela”
– ¿Cuáles son las principales preocupaciones de Transparencia Venezuela?
– La debilidad ciudadana. Si supieran que son individuos de derecho, se podrían enfrentar al Estado. Pero tenemos a un ciudadano más sumiso que pide por favor lo que debería exigir como derecho. Ni siquiera se moviliza para exigir cosas tan básicas como su seguridad.
– Contrasta con el discurso oficial…
– Todas las debilidades se incrementaron y las promesas han ido aumentando. Un ciudadano no vive del mito ni de la esperanza; tiene que comer, bañarse y trabajar. La pobreza es terrible, le roba la dignidad a la gente porque le quita la posibilidad de exigir respeto. En Brasil los millones que salen de la pobreza pasan a la clase media, pagan impuestos y ya no necesitan planes sociales.
– ¿Qué sucede en Venezuela?
– La clase media no se ha ampliado. Lo que quizá ha desaparecido es una franja de pobreza extrema. Es mentira que se promueve la participación y la contraloría social. Se promueve la dependencia y la participación en órganos semipolíticos que convierten al ciudadano en una especie de funcionario al que le dan algo de dinero para que genere lo público sin ningún control. También nos preocupa la altísima impunidad. No hay separación de poderes y el sistema judicial está arrodillado ante el Ejecutivo. No hay ningún caso en el que el gobierno haya perdido. Es gravísimo: los corruptos quedan libres y se crea un halo de que no le va a pasar nada a nadie.
– ¿Cómo es la situación de cara a las elecciones del 14 de abril?
– Cero transparencia, uso discrecional de fondos públicos. Una de las gravísimas cosas que están pasando es que bajo un aura de modernización y de tecnificación, el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha permitido la mayor y más brava desigualdad electoral, inequidad y abuso de poder. Cada año ha sido más descarado el uso de recursos públicos en campañas a favor del oficialismo. En octubre se abusó del dinero público y la televisión puesta al servicio de Chávez, pero el CNE no dijo nada.
– ¿Qué significado tiene esto para la sociedad?
– El mensaje era “soy invencible, nadie se mete conmigo, tengo todo el poder y la Justicia en la mano”. Porque no sancionaron esos incumplimientos. Tampoco se garantizó el secreto del voto porque se ha creado un sistema que hace que uno tenga el temor de que se pueda saber a quién se voto. Se usó por primera vez en octubre, es una capta-huella unido a la máquina de votación. No creo que se sepa a quién votó cada uno porque todas las auditorías hechas por la oposición dieron negativo. Lo que importa es que la gente cree que sí se sabe a quién se vota por cómo se hizo la propaganda. Hay muchos factores que están limitando la democracia en el país.
– Se vicia el proceso electoral pero no se puede hablar de fraude.
– Del concepto antiguo de fraude, no, porque no se cambian los votos. Hay un proceso abusivo y viciado. Sin condiciones justas y equitativas no hay democracia. Venezuela tiene debilidades importantes en el tema de transparencia y corrupción. En todos los informes que hemos presentado, Venezuela aparece en los últimos lugares en Latinoamérica y a veces del mundo.
– Sin embargo, Venezuela firma tratados internacionales e ingresó al Mercosur, lo que le exigiría cumplir ciertas pautas de transparencia.
– Venezuela tiene unas características muy particulares: firma todo, se va uniendo a muchas instituciones internacionales pero no cumple. La lucha contra la corrupción es reciente pero hay países que han avanzado sustancialmente. En América Latina son pocos los que no tienen Ley de Transparencia y Acceso a la Información, cosa que Venezuela y Argentina no tienen. No podemos luchar contra la corrupción si hay secretos en las decisiones del Estado, que está para rendir cuentas. La información es pública. Pero esa voluntad no la tiene el Estado venezolano.
– Con la mayoría oficialista en el Parlamento, decir Estado es decir gobierno.
– Claro, en este país sí. Porque esto lo debería aprobar el Congreso, que no tiene el menor interés. De 2005 a 2010 la oposición se retiró y no participó de la Asamblea Nacional (Congreso). El año pasado presentamos un informe donde revisamos 22 leyes que habían aprobado desde 2002. En todas ellas se legisló y se legalizó la opacidad. Se eliminaron normas de transparencia que ya estaban vigentes o se aprobaron leyes que impiden el acceso a la información o se aprobaron, en el peor de los casos, instituciones de censura como el Cesna, un órgano de censura previa, ya que toda la información que se genera en el Estado tiene que pasar previamente por ahí.
– ¿Qué sucede con el Presupuesto?
– En Venezuela no se le hacen observaciones. Hemos evaluado el Presupuesto desde 2007 y no hubo ninguna observación, cuando se aprueba deficitario en gran medida.
– ¿Qué observaciones hace Transparencia?
– Defensa alcanzó los 26.000 millones de bolívares (unos 4.126 millones de dólares, a precio oficial). Pero seguridad Interior pasó de 4.000 a 2.500 millones de bolívares. El drama de los venezolanos es la inseguridad y no hay dinero para la seguridad interior pero sí para la defensa de los enemigos externos. Además, cosas tan obvias como las elecciones no estaban consideradas en el Presupuesto el año pasado ni en este. Cuando el Ejecutivo necesita dinero manda un informe a la Asamblea. El año pasado se aprobaron más de 230 créditos adicionales que aumentó el Presupuesto casi 35 por ciento.
– ¿Cuál es la consecuencia?
– El peor daño es la debilidad institucional. Sucede que es una abstracción para la mayoría de la sociedad. La separación de poderes y la fortaleza institucional no significa nada para la mayoría. El largo plazo es mañana para las personas que se levantan a las cinco de la mañana y tienen que trabajar quince horas o hacer interminables colas para acceder a un programa social.
– En estos 14 años, ¿avanzó o retrocedió la corrupción en Venezuela?
– Todo indica que se atrasó muchísimo en la medida en que no hay separación de poderes. El poder está concentrado, no hay contrapeso, no se exige información ni discusión, y no se hace seguimiento y control. El gobierno no sólo tiene el control del poder político sino también del poder económico porque la industria más grande es la petrolera, la de gas y la de minas, que están en manos del gobierno. Además, en los últimos seis años una cantidad enorme de empresas pasaron del sector privado al Estado por las expropiaciones.
– ¿Cómo es el control de la Misión Vivienda, una de las más famosas?
– La construcción es un tema delicadísimo a nivel internacional y en que cada país hay niveles diferentes de corrupción. En los últimos dos años la Misión Vivienda ha concentrado más del 60 por ciento de la construcción en el país. El Estado invirtió 13.000 millones de dólares, según números oficiales. Sin embargo, no conocemos ni un contrato.
– Pero se ven obras por todos lados, al menos en Caracas y sus alrededores.
– El país está lleno de obras pero no sabemos la calidad ni el destino. Los números oficiales, son sólo de propaganda. La misión se creó para superar el déficit de vivienda tras las lluvias de 2010. Los damnificados eran 136.000 familias y supuestamente se construyeron 356.000 viviendas. ¿Por qué aún hay gente en refugios? La información no cuadra. Tampoco sabemos los nombres de los beneficiarios, que es una manera de protegerlos para que nadie se las pueda quitar. Nos dicen que se entregan unos documentos pero todo indica que no está garantizada la propiedad, o sea que esa persona no puede vender o heredar. Hay muchas dudas, secretos y misterios alrededor de todas las misiones y se juega políticamente con eso.
– ¿Por qué lo dice?
– Hemos tratado de hacer entrevistas pero la gente está aterrada. Le quitan la voz y la posibilidad de denunciar porque sabe o cree que si hace cualquier comentario negativo sobre el proceso le van a quitar la vivienda. Entonces es débil. Estamos ante un Estado que está construyendo una fortaleza tal que los ciudadanos son débiles ante él. Esa es la relación más perniciosa.
– ¿Hay enriquecimiento de los funcionarios, según las declaraciones patrimoniales?
– Hay mucho dinero en el Estado, que maneja un chorro de dinero bestial. La pregunta es, ¿en qué cuentas está ese dinero? No tenemos un órgano que dé la información patrimonial. La contraloría recibe las declaraciones juradas, pero no sabemos nada porque no es información pública aunque por todas las convenciones internacionales debería serlo. Hacemos peticiones de información y nunca nos respondieron sobre eso, porque dicen que es información privada. En Venezuela todo es secreto.
Juan Ignacio Pereyra
pereyrajuanignacio@gmail.com
Entrevista: Mercedes De Freitas, titular de “Transparencia Venezuela”
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