“Nuestra vida cambió para siempre”

Redacción

Por Redacción

En cada vuelo, en cada recuerdo de tus ocurrencias, en el valor de enfrentar la vida y de luchar hasta el final… “siempre estará tu huella, tu huella del camino enseñado”. Hace un año que la tragedia golpeó nuestra puerta, sólo creíamos que era parte de una pesadilla. Nos golpeó donde más nos dolía. ¿En qué me equivoqué? ¿Qué hice mal? Cada día cuesta más levantarse, cuesta creer tus proyectos truncados. Recordamos con tristeza esos momentos que creíamos que lo teníamos todo. Hoy nada alcanza, hoy todo es “poco sin vos”. Miramos alrededor y sólo nos inunda el dolor en nuestros corazones, las lágrimas recorren nuestras mejillas, cada día duele más, estas cicatrices están abiertas como el día, de par en par, y parece que nunca cicatrizarán… Hoy sólo hay preguntas sin respuestas. Horrible pesadilla de la que siempre creíamos que seríamos parte, que anteriormente la veíamos ajena, creyendo que nunca nos tocaría. Hoy comprendemos que hay palabras que no tienen explicación, no hay definición para el dolor. Nuestra vida se desplomó en un segundo. Acá no se trata de ser “más rico o más pobre”, ¡esto no se elige por la condición social! Tu partida fue injusta y se podría haber evitado si la persona que conducía en ese momento lo hubiera hecho de manera consciente y responsable. Se tiene que generar un cambio en la sociedad para luego generar conciencia. Ahora es el momento de actuar. Por favor, no esperemos que sigan apareciendo más estrellas por irresponsables al volante. La única manera es que la Justicia actúe y no precisamente premiándolos con la sentencia que se les da, sino que sea una condena donde familiares –si bien no vamos a recuperar a nuestros seres queridos– podamos sentir de alguna manera que está pagando por el daño ocasionado a toda una familia que queda “sin consuelo”. Los familiares y amigos nos preguntamos si pedir justicia ante estos asesinatos viales es un derecho, ¿o estamos equivocados? ¿Hasta cuándo van a seguir haciendo oídos sordos a estas injusticias donde la sentencia a los responsables de haber arruinado a una familia no es la que corresponde y la causa es sumamente clara para que puedan ser juzgados y condenados? Nuestra vida cambió para siempre. Sólo existe dolor, angustia y más dolor al pensar que no sabemos cuánto tiempo falta para reencontrarnos con esa sonrisa, alegría y simpleza que solo tenía. Sólo pedimos justicia porque te lo merecés. ¡Te extrañamos mucho, Nicolás Leandro Alarcón! Te amamos. Marcela Tilleria, DNI 17.672.969 Raúl Flores, DNI 16.110.923 Cervantes

Marcela Tilleria, DNI 17.672.969 Raúl Flores, DNI 16.110.923 Cervantes


En cada vuelo, en cada recuerdo de tus ocurrencias, en el valor de enfrentar la vida y de luchar hasta el final... “siempre estará tu huella, tu huella del camino enseñado”. Hace un año que la tragedia golpeó nuestra puerta, sólo creíamos que era parte de una pesadilla. Nos golpeó donde más nos dolía. ¿En qué me equivoqué? ¿Qué hice mal? Cada día cuesta más levantarse, cuesta creer tus proyectos truncados. Recordamos con tristeza esos momentos que creíamos que lo teníamos todo. Hoy nada alcanza, hoy todo es “poco sin vos”. Miramos alrededor y sólo nos inunda el dolor en nuestros corazones, las lágrimas recorren nuestras mejillas, cada día duele más, estas cicatrices están abiertas como el día, de par en par, y parece que nunca cicatrizarán... Hoy sólo hay preguntas sin respuestas. Horrible pesadilla de la que siempre creíamos que seríamos parte, que anteriormente la veíamos ajena, creyendo que nunca nos tocaría. Hoy comprendemos que hay palabras que no tienen explicación, no hay definición para el dolor. Nuestra vida se desplomó en un segundo. Acá no se trata de ser “más rico o más pobre”, ¡esto no se elige por la condición social! Tu partida fue injusta y se podría haber evitado si la persona que conducía en ese momento lo hubiera hecho de manera consciente y responsable. Se tiene que generar un cambio en la sociedad para luego generar conciencia. Ahora es el momento de actuar. Por favor, no esperemos que sigan apareciendo más estrellas por irresponsables al volante. La única manera es que la Justicia actúe y no precisamente premiándolos con la sentencia que se les da, sino que sea una condena donde familiares –si bien no vamos a recuperar a nuestros seres queridos– podamos sentir de alguna manera que está pagando por el daño ocasionado a toda una familia que queda “sin consuelo”. Los familiares y amigos nos preguntamos si pedir justicia ante estos asesinatos viales es un derecho, ¿o estamos equivocados? ¿Hasta cuándo van a seguir haciendo oídos sordos a estas injusticias donde la sentencia a los responsables de haber arruinado a una familia no es la que corresponde y la causa es sumamente clara para que puedan ser juzgados y condenados? Nuestra vida cambió para siempre. Sólo existe dolor, angustia y más dolor al pensar que no sabemos cuánto tiempo falta para reencontrarnos con esa sonrisa, alegría y simpleza que solo tenía. Sólo pedimos justicia porque te lo merecés. ¡Te extrañamos mucho, Nicolás Leandro Alarcón! Te amamos. Marcela Tilleria, DNI 17.672.969 Raúl Flores, DNI 16.110.923 Cervantes

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