Nuestro castigado Alto Valle




Además del lógico efecto que la vida humana produce, nuestro único valle del país por abundancia de agua, por su benigno clima y por la calidad de sus tierras, sufre atropellos a diario. Es así que, miles de metros cúbicos de aguas cloacales sin tratar se vierten en las aguas de inigualables ríos, otrora pesquero de hermosos ejemplares. Envases plásticos de todo tipo se pueden observar flotando en sus aguas. Algunos se alegran porque las crecidas de los ríos limpian lo que nunca debería haber estado en las orillas y en los cauces. Todo pasa por transportar la contaminación producida aquí a nuestra costa oceánica, como si esto fuese solo beneficio sin perjuicio alguno.

Sus fértiles tierras decrecen en hectáreas cultivables, mes a mes, por emprendimientos inmobiliarios que bien podrían realizarse en los bordes del valle o en la meseta. Es tan fácil el trámite para lograr lotear chacras… ¿Qué tierras dejaremos a nuestros nietos y descendientes?

La erogación a mansalva de las represas erosiona las cosas y, de esta manera, se pierden superficies de tierra fértil y/o se estropean cultivos por filtración del exceso de agua. Todo por cubrir la cuota de gas domiciliario faltante que la población necesita por motivos varios:

El buque butanero (LPG) llegó a Argentina con una demora 3 días para ingresar a puerto pero los caudales de agua han estado elevados por más de una quincena. Al principio era la creciente del Limay, hoy también el río.

Neuquén contribuye a empeorar la situación. ¿A quién creerle?

Las reservas de gas de Vaca Muerta, según se informó con bombos y platillos, son la segunda o tercera en importancia a nivel mundial. Sin gasoducto adecuado esto es de relativa importancia. Justamente se detuvieron las tareas para proyectar y construir el ducto, que alimentaría gran parte de nuestro país y aún Brasil. Parecería que faltan estudios varios ¿? Quizás se relegue por años ante la alternativa de terminar otras obras menores de distribución.

A las adversas condiciones climáticas se suma la caída de 55 torres de la línea de Futaleufú a Puerto Madryn.

Lograr el abastecimiento seguro de gas natural con cronograma creíble.

Finiquitar la pérdida de una sola hectárea cultivable en aras de construcciones civiles.

Evitar desperdiciar energía sin turbinar por vertederos.

Habilitar en forma urgente el canal principal de riego para reducir en algo el caudal de los ríos. Verificar que los derivadores de agua al lago Pellegrini estén operables y derivar el caudal que se pueda.

Reactivar el antiguo proyecto de trasvase de agua del río Negro mejorando la calidad del agua y la superficie de riego en el sur de la provincia de Buenos Aires, además de reducir el derroche de agua dulce que hoy va al mar.

Colorado, evitando erosión en este valle y funcionarios, hay mucho por hacer: educar en ecología, proyectar a futuro y administrar adecuadamente los recursos.

Ing. Carlos Wouterlood

DNÍ 5.399.833

Neuquén


Comentarios


Nuestro castigado Alto Valle