Obama y Merkel condenaron la violencia del régimen iraní

El encuentro marca el punto más alto de la presión occidental sobre Teherán. Mientras Estados Unidos resaltó los derechos de la población, Alemania agregó que Irán no debe obtener armas nucleares.



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AP

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y la canciller alemana, Angela Merkel, decidieron hoy hablar con "una sola voz" contra la violencia del régimen de Irán, al que exhortaron a escuchar el deseo de apertura de sus ciudadanos y al que advirtieron contra cualquier intento de desarrollar armas nucleares.

Los líderes de las dos principales potencias de Occidente brindaron una conferencia de prensa en Washington tras un encuentro en el que también trataron el conflicto en Medio Oriente, en Irak y Afganistán, así como el cambio climático y la crisis económica mundial.

Obama, que calificó a Merkel como una amiga en la que podía confiar, dijo que ambos "hablamos con una sola voz por el derecho del pueblo de Irán a expresar libremente su voluntad y en contra de la horrible violencia desplegada contra ellos", tras las controvertidas elecciones presidenciales en las que fue reelecto Mahmud Ahmadineyad.

"Compartimos el criterio de que lo que ocurre en Irán es inaceptable y llamamos a su Gobierno a respetar los principios de la convivencia internacional", agregó el mandatario norteamericano, citado por la agencia de noticias DPA.

Por su parte, Merkel afirmó que "jamás se olvidarán las espantosas escenas" contempladas durante la represión de las manifestaciones de los últimos días en Teherán, y añadió que Alemania y Estados Unidos colaborarán para impedir que Irán tenga armamento atómico, "deseablemente a través de una solución diplomática".

El encuentro entre Obama y Merkel marca el punto más alto de la presión occidental sobre el régimen iraní: mientras Obama resaltó los derechos de la población iraní, Merkel agregó que Irán no debe obtener armas nucleares.

Al menos 17 personas murieron durante la represión policial de los actos de protesta de los comicios en los que, según el gobierno de Teherán, Ahmadinejad obtuvo el 63% de los votos, contra el 34% que obtuvo el candidato reformista Mir Hussein Mussavi.

No obstante, Obama mantuvo abierta la puerta a un diálogo con el Gobierno de Teherán, pero admitió también que esa opción está cada día más en riesgo porque "cualquier intento de diplomacia se va a haber afectado por los sucesos de las últimas semanas". Pero el presidente estadounidense rechazó una exigencia del presidente iraní, quien dijo que Obama estaba entrometiéndose en las elecciones iraníes y que debía disculparse.

"No tomo en serio las declaraciones del Sr. Ahmadinejad sobre disculpas", dijo Obama, y le recomendó que en lugar de mandarle mensajes a él, le responda a su pueblo. Además, Obama dijo que Moussavi había "capturado la imaginación" de los iraníes que quieren una mayor apertura con Occidente.

Por otra parte, Merkel, que criticó el plan de estímulo económico de Obama, alabó los esfuerzos de Estados Unidos para luchar contra el cambio climático. Ambos discutieron además acelerar el proceso de paz en Medio Oriente, luchar contra el extremismo en Afganistán, y crear una relación "más sostenible" con Rusia, agregó Obama.

Por último, Obama dijo que el rebrote de los atentados en Irak no le había llevado a reconsiderar el plan de retirada de las tropas estadounidenses de las principales ciudades de ese país el próximo 30 de junio, aunque se quejó de que "no ha habido tantos progresos políticos, especialmente en términos de acuerdos entre chiitas y sunítas" como le hubiera gustado.

Télam


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