Omar puso manos a la Obras

Narváez logró una gran victoria ante el ruso Potapov en el gimnasio porteño y se ganó la chance de pelear por el título mundial gallo OMB, contra el sudafricano Tete.



Boxeo

Estuvo un año lejos de los cuadriláteros y despuntó el vicio con su participación en el motociclismo de velocidad (corrió en Roca y Centenario), pero su vida está relacionada con los puños. Omar Narváez nació para ser campeón y a los 42 años todavía tiene cosas para dar.

Lo demostró en la madrugada de ayer, con una clase de boxeo contra el ruso Nikolai Potapov, que llegó al gimnasio de Obras Sanitaras como invicto y favorito, pero salió derrotado. La definición llegó en el octavo, por nocaut técnico.

Como es habitual, el Huracán (53,450 kilos) estudió a su adversario (53,350) en los dos primeros capítulos y una vez que tuvo el diagnóstico exacto empezó a exhibir su gran jerarquía.

La diferencia de nivel entre los protagonistas se tornó ostensible desde el quinto segmento y el boxeador visitante terminó siendo apabullado. Narváez, quien ya fue campeón mundial mosca y supermosca, obtuvo así el derecho para ir en procura de la corona gallo OMB que está en poder del noqueador sudafricano Zolani Tete.

El experimentado zurdo, a pesar de que no combatía desde junio de 2016, ratificó su hábito de presentarse con una preparación física impecable, que contribuyó a que se lo valorara como a uno de los boxeadores argentinos más trascendentes de los últimos tiempos, teniendo en cuenta que reinó en dos divisiones, y batió el récord de defensas de un título mundial que a nivel nacional había establecido el legendario Carlos Monzón en la década del 70.

Narváez hizo una campaña destacada como amateur y como profesional registra 47 peleas ganadas, 25 de ellas por nocaut, dos perdidas y dos empatadas en cuadriláteros de Argentina, España, Italia, Francia, Estados Unidos y Japón.

En el camino dejó en la noche de Obras a Potapov, de 27 años, que pasó a tener un récord compuesto por 17 triunfos, ocho de ellos antes del límite, este revés y una igualdad en escenarios de Rusia y Estados Unidos.

Ahora el Huracán va en procura de reinar en lo que sería su tercera división diferente, por lo que le apunta a Tete y ya se ocupó de justificar su ambición.

Viejos son

los trapos

la diferencia de edad entre Narváez (42) y Potapov (27). El ruso vivió en carne propia una clase del maestro.

es el récord del Huracán. Reinó en mosca y supermosca y ahora va por el título gallo.

Datos

“Siempre me preparé muy bien, tal vez, mejor que nunca. Sabía que tenía que castigarlo al cuerpo. Esas manos le dolieron”,
afirmó el boxeador de Trelew después de la gran victoria en Obras.

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