ONU quiere investigar ataque químico en Siria

El gobierno volvió a bombardear el sitio del ataque.

Por Redacción

AP

WASHINGTON.- Las Naciones Unidas solicitaron formalmente al régimen de Bashar Al Assad que permita al equipo de inspectores que está en Damasco realizar una inspección en el suburbio de Ghuta, al este de la capital, donde, según los rebeldes, más de 1.400 personas murieron el miércoles tras un ataque aéreo del Ejército, posiblemente con gas sarín.

El sueco Ake Sellström, jefe del equipo de médicos y químicos llegado hace cinco días al país para investigar el uso de armas químicas en el conflicto sirio, está negociando el permiso con el régimen.

Para aumentar la presión, 37 países encabezados por Gran Bretaña pidieron por escrito a la ONU que amplíe el mandato de los técnicos, limitado ahora a la visita a tres lugares donde supuestamente se emplearon armas químicas en primavera, tanto por parte del régimen como de los rebeldes. “Es prioritario saber si la información es cierta”, destacó el gobierno británico en una nota.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, también decidió enviar a Damasco a su alta representante para el desarme, Angela Kane, anunció este jueves su portavoz adjunto Eduardo del Buey.

Luego de una visita de Kane a la capital siria, el régimen de Bashar al Asad decidió a fines de julio autorizar que se investiguen tres otros sitios que habrían sido escenario de ataques con armas químicas.

El planteo de la ONU se conoció al tiempo que las fuerzas gubernamentales sirias continuaron ayer con su ofensiva contra los suburbios del este de Damasco que están bajo control rebelde.

El gobierno ha refutado las acusaciones de que usó armas químicas y las tacha de ser “absolutamente infundadas’’.

Figuras y activistas de oposición han reportado diversas cifras sobre víctimas por el ataque del miércoles, de entre 136 y 1.400. Incluso la cifra más conservadora lo convertiría en el presunto ataque químico con mayor número de muertos en la guerra civil siria.

El presunto ataque químico del miércoles dejó decenas de niños muertos, cuyos cadáveres envueltos con mantas blancas son visibles en videos de aficionados, y su pálida piel no presenta ninguna herida.

Las imágenes de los niños muertos que yacían hombro con hombro en las habitaciones, y de otros que recibían tratamiento para problemas respiratorios, provocaron conmoción y condena en todo el mundo.

Mohamed Abdulá, un activista en el suburbio de Saqba, dijo a The Associated Press el jueves por Skype que la mayoría de los muertos fueron enterrados horas después del ataque en tumbas colectivas en diferentes zonas en Guta del este. Los entierros se hicieron con rapidez por temor a que los cuerpos se pudieran descomponer por el calor, añadió.

Los familiares identificaron a algunos de los muertos antes del entierro. Las víctimas no identificadas fueron fotografiadas y marcaron sus tumbas con un número en caso de que sus seres queridos vengan en el futuro a recoger sus cuerpos, dijo Abdulá. (AP/AFP)