Opinión (II)

Por Redacción

Fue un hombre que hizo lo que quiso. De hecho se recibió de médico pero finalmente se transformó en un famoso cantor de tangos. Tampoco perdió jamás su esencia. Ni siquiera cuando ya en estos años se juntó con Los Auténticos Decadentes para hacer un candombe y pasarla bien. Creo que será recordado como un cantor sumamente afinado. En el ambiente tanguero era muy conocido y respetado por su afinación.

No estoy seguro de que se lo recuerde como a uno de los más grandes. Eso se verá con los años. Pero sí fue un buen cantor, afinado, sumanente particular. Y siempre fue él y no otro. Inconfundible. Creo que ésa es una de sus mayores características, no confundirse con ninguno de los cantores de tango que existen o existieron. No es un logro menor en el universo tanguero.

Ricardo La Sala

* Cantante e integrante del grupo de tangos «El Faso».