Rolando Figueroa frente a lo inevitable
Si la gestión no se plebiscitó no fue porque no se haya intentado, sino porque los votantes sabían que esta elección no era para eso. Los votantes de Neuquén han sabido apostar hasta por tres sellos políticos diferentes en un mismo año, según los cargos a ocupar.
Vaya sorpresa, se nacionalizó una elección nacional. Pasó una semana desde las legislativas de medio término y el análisis que explica el resultado en Neuquén se repite: la gente eligió qué país quiere. Lo dijo el gobernador Rolando Figueroa el domingo a la noche cuando reconoció el triunfo de La Libertad Avanza en la provincia y es el discurso que alineó a la dirigencia oficialista.
El escrutinio definitivo confirmó que La Neuquinidad quedó a más de 25.000 votos de diferencia en el tramo de senadores en donde cada espacio político había ubicado a sus principales figuras.
Son unos seis puntos que dejaron a Figueroa con dos bancas en el próximo Congreso, nada mal comparado con los resultados que obtuvieron los demás provincialismos, pero que no dejó de ser un segundo lugar con gusto a poco.
La campaña apostó a explicar y diferenciar el “modelo neuquino” de la propuesta del gobierno nacional, puso al propio gobernador a liderar los actos con la militancia y lo subió a un raid periodístico en la última semana: si la gestión no se plebiscitó, como planteó para justificar el resultado, no fue porque no se haya intentado, sino probablemente porque los votantes sabían que esta elección no era para eso.
“La gente votó pensando en el lunes y en que, si el país se desbandaba, no iba a poder pagar el alquiler”, analizó un intendente que reconoció que Javier Milei “hoy es estabilidad”. “Hubo un voto miedo”, sostuvo.
En el espacio del gobernador, la evaluación es parecida. Aseguran que los votantes identificaron quién era el que estaba en “problemas” y salieron en su auxilio: no era ni Mariano Gaido ni Figueroa, sino el presidente, especialmente luego de las declaraciones de Donald Trump anticipando que le quitaría apoyo si no obtenía un buen resultado en las urnas.
Pero así de lógica como suena la explicación y que una elección nacional se haya nacionalizado, es llamativo que el gobierno provincial se haya entusiasmado de tal manera con ganarla.
Ya en junio, esta columna recogía algunas dudas dentro del oficialismo provincial, en particular de sectores aliados del Movimiento Popular Neuquino, sobre utilizar la estrategia histórica del partido provincial: la defensa de los intereses neuquinos versus el centralismo de Buenos Aires.
Y el gobierno de Figueroa no solo apeló a esa subgrieta que ya fracasó en ocasiones anteriores (en 2017 contra la “ola amarilla”, por ejemplo), sino que repitió prácticas de las que se había propuesto diferenciar cuando derrotó al MPN en 2023. La campaña de La Neuquinidad fue de saturación y costó siete veces más que la de La Libertad Avanza, que no tuvo más que apelar al color violeta, el logo y “Nadia es Milei” para imponerse en las urnas.
El gobierno, en cambio, recurrió al “aparato” y, a juzgar porque no hubo colectivos gratis en la ciudad con más peso en el padrón electoral como es la capital, a desincentivar la participación.
El resultado vuelve a demostrar que la estrategia es falible, aunque no necesariamente le asesta un golpe de legitimidad a la gestión de Figueroa. El 2027 queda lejos y ni la propia Márquez salió a posicionar al partido con chances de ganar la provincia en los próximos comicios.
Para ejemplo, está la experiencia de todas las elecciones anteriores: los votantes de Neuquén han sabido apostar hasta por tres sellos políticos diferentes en un mismo año, y según sean los cargos a ocupar municipales, provinciales o nacionales, como ocurrió en el 2023.
En todo caso, es más bien un resultado que obligará a Figueroa a mirar hacia adentro y reacomodar el gabinete para los dos años que faltan. Esta semana podría haber novedades sobre los nombres que se vienen.
Vaya sorpresa, se nacionalizó una elección nacional. Pasó una semana desde las legislativas de medio término y el análisis que explica el resultado en Neuquén se repite: la gente eligió qué país quiere. Lo dijo el gobernador Rolando Figueroa el domingo a la noche cuando reconoció el triunfo de La Libertad Avanza en la provincia y es el discurso que alineó a la dirigencia oficialista.
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